Asimismo, los países de la UE no podrán enviar animales vivos al Reino Unido, según las medidas de emergencia tomadas por el Comité Permanente de la Cadena Alimentaria del bloque económico.
De esta forma, la UE restablece el embargo a los envíos de los citados productos animales británicos, que impuso en agosto por la detección de fiebre aftosa pero al que había puesto fin el martes, antes de que se conociera el último brote.
El Comité decidió calificar al Reino Unido como "zona de alto riesgo" hasta el 15 de octubre, aunque esta clasificación podría ser revisada, según la CE. Esta semana, autoridades del Reino Unidos confirmaron la existencia de un nuevo foco de la enfermedad.