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EL NIÑO

José Luis Peter: "Noto que en esta ocasión los productores de islas nos preparamos con anticipación"

28/08/2026 10:48 hs

José Luis Peter es productor agropecuario en una familia que bien puede ser definida como centenaria en el Delta. Charlar con él permite acceder a la organización de los preparativos en el extremo sur entrerriano para dar cuenta de El Niño que ya llega y su impacto en las crecidas de los ríos y arroyos.

En diálogo con Campo en Acción abordó también los desafíos de la ganadería, incluyendo las nuevas exigencias de la Unión Europea sobre campos libres de deforestación que afectan negativamente a su operación. Y expresó preocupaciones sobre la desregulación sanitaria prevista por el gobierno para el año siguiente: “Fucofa es de los productores, no será perfecta; pero trabaja muy bien”.

-Supe que está mirando un campo cerca de Paraná para prevenir lo que se puede venir con El Niño…

-Sí, es así. La verdad es que tratamos de anticiparnos y buscamos alternativas para seguir produciendo; y no tener la necesidad de vender lo más importante para nosotros, que es la vaca de cría.

-¿Qué categoría de animales traerán?

-En mi familia hacemos el ciclo completo allá abajo, pero bueno, estoy priorizando la vaca de cría. Si bien los pocos campos que están vacíos por algún motivo están vacíos, el que pudimos encontrar nosotros tiene todo en regular estado, estamos tratando de levantar alambrados para después sí traer. El Niño está empezando a golpear la puerta para entrar.

- ¿En qué zona del sur entrerriano concentra su actividad?

-Nosotros estamos bien en el sur, en el departamento de Islas. Mi abuelo inició sus actividades como productor en 1929.

-¿Qué hacen productivamente?

-En este momento forestación y ganadería. Somos casi la única familia que ha quedado con transporte fluvial de madera y hacienda.

-Experiencia en crecientes le sobra.

-Tuvimos situaciones similares esta, desde que yo más o menos participo en las actividades: en los años 82, 83, 91, 92, 97, 98. En 2015 y 2016 fueron las más grandes; ha habido otras pero ninguna tan importante como la de los años que menciono porque recuerdo muy bien.

-Imagino que hoy tiene más aplomo, tranquilidad para prepararse para cuando vienen estas situaciones.

-Sí, creo que hay más comunicaciones. Uno se prepara con un poco más de tiempo. Sin embargo, un mal que tenemos todos los productores es que nos aferramos a nuestra producción y hasta último momento es como que no queremos salir. Noto que en esta ocasión estamos preparándonos con anticipación, sin esperar a último momento. Es difícil salir de donde uno está produciendo, a otro lado que no se conoce; donde todo es diferente y es como que uno tiene que aprender de vuelta; pero lo importante es no salir de la actividad.

-¿Cómo afecta al ganado la situación cuando los ríos crecen y tienen que convivir con el agua?

-Muchos me preguntan por qué estoy tan como ansioso en salir, y la verdad que la vaca de cría es algo muy difícil; tenés que estar luchando con la vaca que no reconoce el ternero. Recuerdo que a los 21 años estuve en un pontón juntando terneros, que estaban en algunas crestitas; y llevándolos a un lugar más alto. Y bueno, la vaca te pasa por el costado y no lo reconoce, por eso existe el apuro de tratar de tener la vaca de cría en otro lugar que no pasen esas necesidades. Realmente, cuando la creciente llega a su esplendor no hay posibilidad de convivir con una inundación de magnitud.

-La infraestructura de salida, tanto en lo que tiene que ver con camino, corrales, el tema también de barcos especiales para transporte de hacienda, ¿Estamos mejor ahora?

-No, la verdad que no lamentablemente. Yo soy miembro del Consejo de la Cooperativa Productores del Delta, de Villa Paranacito, y cuando todavía no participaba mis antecesores habían comprado un lote con la mirada de tener un lugar para hacer corrales; para que la gente descargue la hacienda en ese lugar. Pero necesitamos que se levante 1.000 metros, de de donde está el acceso a Paranacito; y realmente no lo podemos conseguir. Me animo a decir que hace más de 10 años que estamos con lo mismo. Este año habíamos logrado hacer un expediente en Vialidad, pero ahora nos piden que el municipio declare de interés público a esa obra, y hasta que ello no ocurra Vialidad no puede hacer nada porque no puede trabajar en un ejido municipal.

-Con respecto a la actualidad de la ganadería, ¿Cuáles son los temas en agenda que usted propone en cuanto a la trazabilidad y la posibilidad de mejorar los aspectos productivos?

-Tratamos de adecuarnos a las nuevas exigencias. Por ejemplo, la norma de la Unión Europea, que exige que la carne que vaya allá sea de campos libres de deforestación. A nosotros nos perjudica bastante porque todavía el Delta sigue siendo forestal, y realmente creo que nadie quiere plantar para no poder cortar: hay partes grises que realmente generan exigencias bastante duras. También el tema de la caravana, que ya prácticamente se exige la caravana electrónica; no estoy para nada de acuerdo pero también uno tiene que adecuarse. Realmente hoy la ganadería está pasando por un buen momento; y creo que todavía, por lo que escuché decir, vienen varios años de una continuidad, que la hará una actividad bastante interesante.

-En el aspecto sanitario, ¿Cómo ha sido el trabajo desde el ente sanitario que tiene la provincia? ¿Cómo ven ustedes el hecho de que el año que viene se desregula esto?

-Personalmente, a mí no me gusta la desregulación. Hace varios años que tenemos a Fucofa, que es una entidad nuestra, de los productores; que no será perfecta y tendrá sus falencias; pero que ha demostrado que viene trabajando muy bien. Me da un poco de temor, que después se pueda empezar con el tema de los amiguismos; y todas esas cosas que pueden llegar a ser perjudiciales a largo plazo.

Miguel Eugenio Ruberto / Campo en Acción

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