El sector porcino “ha tenido una explosión muy grande en el último tiempo” destacó Pablo Presas, uno de los técnicos (junto a Marcelo Barrera y Wendel Gietz) que elaboró el estudio de la cadena de valor del sector porcino. El profesional destacó las posibilidades que tiene de seguir creciendo el sector porcino, “hoy estamos 400 mil toneladas de producción, la idea con todos los planes estratégicos de los tres ministerios es de llegar a 600 mil toneladas para el años 2020”.
A partir de estos valores, el especialista planteó que el mundo o el consumidor argentino estarán demandando carne de cerdo, “hoy estamos consumiendo 11-12 kilos por habitante por año, mientras que países vecinos como Uruguay están en 17 kilos al igual que Brasil, y Chile en 20 kilos. Argentina tiene una particularidad diferente, ha llegado a un tope de consumo de carne, sabemos que la carne de cerdo también es sustituta de la aviar y bovina. Estamos hoy en 120 kilos por año, un crecimiento de la carne porcina se da por disminución de las otras dos carnes pero también porque el público argentino demanda cada vez más la carne de cerdo por las propiedades saludables que tiene y que ha cambiado radicalmente los últimos años”. Y destacó que “las expectativas del sector son muy favorables para un futuro próximo”.
A la hora de mirar para adentro de la provincia, el Med. Vet. Marcelo Barrera comenta que “la estratificación del rodeo porcino en Entre Ríos tiene algunas particularidades frente al resto del país. Por un lado, tiene un porcentaje más equitativo entre pequeños y medianos y las grandes empresas. Por otro, tiene una impronta bastante particular a lo que hace a su productividad y a sus sistemas productivos, gran parte de la producción, más del 85% está bajo sistema de confinamiento y esto hace que los resultados empresariales sean más importantes”.
La Dra. Patricia Millares, del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación (MINAGRI), fue la responsable durante la jornada de brindar a los presentes la actualidad del sector porcino. “El crecimiento de la producción y del consumo de carne fresca fue acompañado de una importante reducción de los volúmenes de productos porcinos importados que en 2014 tuvo un valor del 46% inferior respecto al 2013” indica.
En dialogo con Campo en Acción, la Dra. Millares explica que “estamos en un momento que hay más pro que contras, y ya desde hace unos años. En cuanto al pro, se está desarrollando el mercado de la carne fresca, estamos importando mucho menos, incluso llegando a la sustitución de las importaciones. Con un precio que se está estabilizando, que nos deja márgenes interesantes, y los precios de los granos están estables. Y en cuanto a los contra, la dependencia del mercado interno, todavía no exportamos, no tenemos desarrollado el mercado exportador y tenemos que ver cómo va a ser el desarrollo de todas las políticas agropecuarias. Ver cómo el sector porcino puede incorporarse a este modelo, al modelo que surja próximamente”.
Según la profesional, “desde que estamos trabajando en el PEA, la mesa porcina ha venido haciendo un diagnóstico de la situación, se fijó una meta en base a un techo productivo en la matriz con otras carnes. Se estableció la brecha, con el objetivo y la situación actual, y en base a esa brecha se intentan delinear las políticas necesarias que lo más importante ha sido de las necesidades de inversiones y a partir de ahí el ofrecimiento de crédito a tasas blandas de los distintos bancos que tienen acuerdo con el Ministerio”.
Para Millares, “la meta, sin dudas, es la sustitución de las importaciones. Es muy difícil, practicante imposible tener importación cero, pero la producción debe ser suficiente para que el industrial o el consumidor de carne fresca pueda comer materia prima nacional, y sin necesidad de comprarlo en otro países”.
De la redacción de Campo en Acción
Envía tu comentario