La implantación de la campaña 07/08 de girasol está en dificultades. El último informe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires encendió las luces de alerta sobre el cultivo: apenas se llevan sembrado el 2% de las 2,53 millones de hectáreas de superficie que se prevé se destinarán a la oleaginosa.
De esa manera, la actual campaña está atrasada en 6 puntos porcentuales respecto a la misma época del año anterior y de cuatro puntos si la comparación se realiza contra la campaña agrícola 2005/06.
La demora está relacionada con factores climáticos. Y se produce en momentos en que las cotizaciones del girasol se ubican en torno a los u$s 300 por tonelada, valores máximos de la década por la alta demanda internacional de aceites vegetales, y los altos precios de los derivados de la soja y la palma.
Los problemas para los agricultores argentinos que decidieron apostar al girasol (y que motivados por los buenos precios incrementaron en 6% las estimaciones de área destinada al cultivo) pasan por la sequía y el intenso frío.
Los mayores inconvenientes para avanzar con la campaña girasolera se encuentran en las provincias norteñas, así como en el norte de Santa Fe, justamente las únicas regiones en las que habitualmente se siembra la oleaginosa en esta época del año.
Hasta fines de la semana pasa
da, se habían implantado poco menos de 50.000 hectáreas, la mayoría en los campos cercanos a las localidades chaqueñas de Roque Sáenz Peña, Charata y Villa Angela. Otros escasos cuadros se incorporaron en Santiago del Estero y en el extremo norte de Santa Fe.
Esa cifra contrasta con las casi 200.000 hectáreas que en la misma región se habían cubierto con girasol a igual fecha del año pasado. El informe destaca que se necesitan de lluvias a la brevedad para acelerar las tareas de implantación y evitar que haya mermas en la superficie estimada.
Ante la situación, los productores aguardan mejores temperaturas para sembrar, lo que de acuerdo con los pronósticos recién sucedería dentro de dos semanas.
También, en contra de los pronósticos climáticos, ansían precipitaciones de por lo menos 60 milímetros para los próximos días, lo que permitiría cubrir las zonas de labranza que fueron utilizadas con soja y que presentan déficit hídricos importantes.
En tanto, para las próximas semanas, cuando la siembra de girasol comience a expandirse hacia otras regiones, y pese a los condicionantes climáticos, se aguarda un alza en el área destinada al oleaginoso.
A una mayor cobertura en el sur de Córdoba y en su región central, se suma la previsión de un alza de 10% en la zona destinada al girasol en La Pampa y en el sudoeste de Buenos Aires, donde se concentra un cuarto de la producción girasolera. En esa región se está finalizando por estos días la cobertura con trigo, que se espera se superior a la del ciclo previo.
Con el panorama de heladas, falta de lluvias en el corto plazo, la Bolsa de Cereales alertó que las estimaciones realizadas son de carácter provisional y sujeto a modificaciones.
Fuente: Paula López - El Cronista Comercial