Evidentes pero silenciosos, siguen los aumentos en las naftas. Al contrario de lo que hicieron históricamente, las petroleras prefieren ahora dar todos sus pasos sin hablar.
Así, ya hubo cuatro incrementos en la nafta en el último mes y medio. La suba en ese combustible acumula desde enero un 7,5%, casi el doble que la inflación minorista medida por el Indec, del 3,9 por ciento en el primer semestre.
Estos precios son en la Argentina libres, por lo menos en teoría. Sólo el rechazo que provoca en la Casa Rosada cada incremento y el complejo esquema de retenciones a las exportaciones aplicadas al sector han hecho que los combustibles tengan virtualmente congelados sus valores desde hace dos años y medio.
Con todo, algo parece haber cambiado en las últimas semanas: en la mayoría de las estaciones de servicio del país, con excepción de varias de la Capital Federal, el litro de nafta súper sólo se consigue a más de dos pesos. Entre las razones, además del retraso en los precios respecto de otros países de la región, pueden mencionarse la reciente escasez que afectó el país y el alza en el crudo.
"Ha habido varios aumentos últimamente -reconoció Raúl Castellano, vicepresidente de la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines-. Cuatro en el último mes y medio. El precio promedio en todo el país, que era de 1,91 pesos para el litro de nafta súper a principio de año, es ahora de 2,05 pesos. En la Capital Federal es más barato. Nunca hubo tanta disparidad con el interior."
Sólo Shell y Petrobras lo reconocieron. "Aplicamos variaciones en los últimos días -dijeron en Shell-. Calcule que el barril cerró a 77 dólares el viernes. Y seguimos al mercado", dijeron. "Hubo aumentos mínimos -se limitaron a decir en Petrobras-. Hay un precio sugerido, pero el resto muchas veces depende del estacionero." Repsol YPF, el líder del mercado, lo negó: "Nosotros no aumentamos. La última vez fue hace un mes y lo revocamos". No hubo respuesta en Esso.
Los cambios han involucrado a todas este año. Incluso a PDV-Enarsa, la marca de la asociación entre la estatal venezolana y la firma creada por el presidente Néstor Kirchner: la nafta súper, que costaba 1,899 pesos en enero, se consigue ahora a 1,909 en la estación ubicada frente a la ESMA, sobre la Avenida del Libertador.
El contexto y el celo extremo con que cada petrolera y la Casa Rosada cuidan todo lo que se da a conocer permiten situaciones insólitas. La más evidente fue hace un mes, cuando las empresas aumentaron los precios y el Gobierno, enterado de la medida y de la publicación en los diarios, las obligó al día siguiente a revocarlos.
Ese día, el cambio alcanzó en realidad a unas pocas estaciones. Desesperado, el dueño de una estación del conurbano se comunicó con una de las petroleras, su proveedora: "¿Es cierto que tenemos que dar marcha atrás con los aumentos?", preguntó. "¿Usted dónde está ubicado?", le dijeron en la compañía. "En Monte Grande", contestó, y se sorprendió con la respuesta: "No se preocupe. El problema lo tienen las más céntricas".
Pueden pagarse 2,249 por un litro de súper en Formosa, pero en la ciudad de Buenos Aires el mismo producto no excede de 1,909 pesos. La diferencia podría obedecer al costo del flete. Pero no cuando se relevan los precios en el conurbano: ayer, por caso, la YPF ubicada al lado del peaje del Camino del Buen Ayre ofrecía la súper a 2,029 y la premium a 2,299. Y la Petrobras de Av. Gaspar Campos, en Bella Vista, a 2,089 y a 2,399, respectivamente.
¿Qué pasó entonces con aquel pedido del Gobierno, que motivó a las empresas a tomarse el trabajo de redactar comunicados que anunciaban la marcha atrás? Juan José Aranguren, presidente de Shell, dio hace un mes, durante una conferencia de prensa, explicaciones al respecto. "Teóricamente, en esos aumentos se dio marcha atrás", había empezado. "¿Por qué teóricamente? ¿No se revocaron?", le preguntó LA NACION. Respuesta de Aranguren: "Yo le confirmo que no se hizo".
Algunas YPF de Córdoba aplicaron anoche aumentos en el gasoil. Esso, en las naftas. Otras marcas lo habían hecho antes, durante las dos últimas semanas. "Son órdenes que, de un día para otro, nos vienen de Buenos Aires", explicaron a este diario en una Shell. En una YPF del barrio Villa Cabrera se preguntó si habría nuevos incrementos esta semana. "Ni idea -contestó el playero-. Se decide en Buenos Aires. A nosotros nos comunican a qué valores tenemos que vender."
En Mar del Plata, un litro de súper se puede comprar a 2,199 (Shell), 2,059 (YPF) o 2,017 (Esso). Se trata, en todos los casos, de alzas de entre el 10 y 12% este mes. En Salta, donde hubo subas de entre 10 y 30 centavos la semana pasada, la nafta premium cuesta entre 2,333 y 2,338 pesos; la súper, 2,049; la común, entre 1,859 y 1,879, y el gasoil, entre 1,759 y 1,839. En Misiones, la mayoría de las estaciones tuvo aumentos de entre el 16 y 20% en estos días.
Un playero de una YPF de Rosario dijo que se habían aumentado dos veces en los últimos 15 días. Bariloche no tuvo mejor suerte: la nafta súper subió un 1,5% en las últimas dos semanas. En La Plata dicen que no hubo excesivos movimientos, pero que la estabilidad puede durar poco. "Creo que va a haber aumentos, porque los combustibles ya están subiendo en el interior -dijo Luis Malchiodi, presidente de la Federación de Expendedores de Combustible y Afines de la provincia de Buenos Aires -. Si no los hay, vamos a seguir con la escasez."
Fuente: La Nación