La capacidad de producción excedentaria se verá reducida a niveles mínimos en 2012, según las estimaciones de la Agencia Internacional de la Energía (AIE).
Pero la mayor tensión se debe también a las incertidumbres sobre la oferta, tanto con el petróleo como con otros hidrocarburos, como el gas natural. A la caída de producción en los mercados maduros se suman los retrasos en nuevos proyectos de las petroleras. Ni Irán, ni Irak ni Venezuela prevén elevar su capacidad de producción hasta 2012, y la mayor parte del aumento previsto para la OPEP -la organización de los mayores productores de petróleo- procederá de Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Angola.
El diario "El País" informa que la AIE asegura que los problemas por el lado de la oferta se intensificarán "por el resurgir del nacionalismo económico", de nuevo en boga en el sector energético en países como el Reino Unido y Noruega, junto a otros como México, Rusia y Venezuela.
A esas incertidumbres se suman los "riesgos geopolíticos" inherentes a los grandes países productores, según la Agencia. El caso más reciente es Nigeria, cuyos problemas -incluidos varios atentados contra empresas- explican buena parte de la tendencia alcista de los precios en las últimas semanas.
"La situación de los precios es preocupante", señaló el director ejecutivo de la Agencia Internacional de la Energía, Claude Mandil en una entrevista publicada por "Le Monde", en la que precisó que "para los países menos avanzados este alza es catastrófica", y recordó que el aumento del crudo les supone un esfuerzo "cinco a diez veces superior" de lo que consiguieron del G7 para la reducción de la deuda.
Las predicciones de la AIE coinciden con las de los principales expertos mundiales en petróleo. El Informe Estadístico de Energía Mundial de British Petroleum (BP) -una de las referencias de la industria-, presentado a mediados de junio, alertaba también del fuerte aumento de la demanda de crudo y coincidía en los desafíos del sector.
"El mundo tiene aún reservas suficientes para abastecer otros 40 años a las tasas de consumo actuales", según BP. La incógnita es a qué precios. Los expertos consideran que no hay razones para detener la escalada, por lo que a lo largo del verano el crudo podría romper de nuevo su techo histórico.