Con una población rural dispersa, la junta de gobierno de Colonia Reffino fue creada por decreto del gobierno provincial en noviembre de 1986 y, al igual que muchas organizaciones comunales de Entre Ríos, es una mujer la que está al frente de un equipo de vecinos que asumen la tarea de gestionar y mejorar la calidad de vida de los habitantes de esta zona. Se trata de María Elizabeth Piacenza, responsable de la junta desde enero de 2020, quien habló con Campo en Acción por Radio Nacional.
La ruta nacional 12 divide en dos a esta junta de gobierno del departamento Paraná, ubicada a 25 kilómetros de la capital provincial, a 15 de la ciudad de Crespo y muy cerca de la cada vez más populosa comuna de Aldea María Luisa.
“Somos unos doscientos habitantes los que vivimos en Colonia Reffino, una población dispersa en el campo, dedicados a las actividades productivas. No tenemos un centro poblacional” señaló Piacenza.
Recorrer la jurisdicción de la colonia es encontrarse con familias que desarrollan actividades agrícolas o ganaderas. La soja campea con su verde intenso mientras algunas praderas cobijan al ganado en su pastoreo, donde sobresalen las vacas lecheras de los tambos que van quedando. Todo se combina con galpones en los que se crían pollos y reproductoras, con las granjas porcinas que siguen creciendo o las colmenas de los apicultores. A todo esto se suman algunos contratistas rurales afincados en la zona. Así se conforma la fotografía productiva de Reffino, que es también la expresión cabal de la Entre Ríos rural que se puede ver apenas se dejan atrás las grandes ciudades.
“Tenemos también una intensa vinculación con la comuna de Racedo, donde se asienta el Grupo Motta y su complejo industrial. Algunos trabajan allí” recuerda la titular de la junta, sobre el complejo agroalimentario y fabril ubicado a pocos kilómetros pero ya en el departamento Diamante.
Benditos caminos
Al igual que la mayoría de las comunas y juntas de gobierno, en Reffino el desafío de la gestión pasa por la transitabilidad de las vías de comunicación. “Nuestra mayor preocupación pasa por tener los caminos en condiciones para andar y para que pueda salir la producción, eso es vital para nosotros” indicó.
“Cuando las lluvias complican todo, después hay que andar con tractores que es peor. Por eso nos manejamos con alguna máquina y lo arreglamos. A veces contratamos una micra en Crespo para alisar los caminos” apuntó.
Como en todas las zonas rurales entrerrianas, muchos caminos son afirmados de broza o ripio, pero igual hay que realizar un intenso mantenimiento que excede las capacidades de la junta, lo que implica la presencia de Vialidad Provincial.
Solo escuela primaria
En cuanto a las posibilidades de educación, la zona cuenta con una escuela primaria a la que asisten 13 alumnos. El establecimiento, ubicado en el camino que une la ruta 12 con Racedo, lleva el nombre del pedagogo cubano Enrique Varona y tiene el número 136. “No tenemos escuela secundaria. Los chicos van a casi todos a la aldea María Luisa, que queda a muy pocos kilómetros”, comentó la dirigente vecinal.
Una cuestión sensible en estos tiempos de hiperconectividad que mejora la calidad de vida en cualquier lugar y mucho más en el campo amerita la pregunta: “Estamos un poco complicados con la calidad de la señal de internet. Hay muchas quejas respecto de las dos empresas que brindan el servicio. En cuanto a los teléfonos celulares, podemos decir que está bien para los que tienen Personal, los que son usuarios de otras compañías tienen algunos problemas con la señal” subrayó.
Nacida y criada en Paraná, María Elizabeth Piacenza hace trece años que viven en Reffino junto a su pareja. “El amor me trajo al campo” relata, sobre su vida en una granja avícola en la que trabaja junto a su marido, el lugar que eligió para vivir y donde junto a un grupo de vecinas y vecinos integra desde hace un año la junta de gobierno, espacio en el que luchan por una mejor calidad de vida en la Entre Ríos productiva.
Guido Emilio Ruberto / Campo en Acción
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