La medida, solicitada desde hace meses por los productores, persigue ampliar el mercado y apuntalar los precios del carburante, que están en baja en medio de una zafra récord de caña de azúcar.
"Esto se debe básicamente al aumento de la oferta. Los precios están cayendo en las destilerías aunque eso no haya llegado al consumidor final", dijo el ministro.
Desde mayo, cuando terminó la actual cosecha de caña, los precios del alcohol combustible cayeron alrededor de 30 por ciento, lo que muestra la inestabilidad de un negocio que atrae inversiones brasileñas y extranjeras por unos 14.000 millones de dólares para los próximos cinco años. El aumento de la mezcla propiciará un aumento de 4.000 millones de litros por año en la producción de etanol.