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Un santafesino en la OIE

El veterinario Gastón Funes se desempeña como Director Nacional de Sanidad Animal del Senasa. Por concurso accedió a una jefatura de la Organización Internacional de Epizootias. Por tres años, será embajador de la sanidad argentina en París.
11/06/2006 00:00 hs

-¿Cómo está conformada actualmente la OIE, y qué objetivos se plantea en el trabajo?

-Estoy muy contento y con muchas expectativas, esto es un desafío para alguien que está relacionado como yo con el tema de la sanidad animal. La OIE es el organismo de referencia en este tema en cuanto al comercio de animales y productos en forma segura, para no transmitir enfermedades, en lo que hace a la información internacional de las enfermedades y la situación sanitaria a nivel mundial. Además la OIE le está dando mucha importancia a las zoonosis (enfermedades transmisibles al hombre), como el tema de la influenza aviar.Actualmente se está desarrollando el cuarto plan estratégico de la OIE, que le da mucha importancia a los servicios veterinarios oficiales (como el Senasa) de cada país, cuyos directores son los delegados ante la OIE. El mismo está conformado por 167 países que son los que conforman el Comité Ejecutivo, y el área en la que voy a trabajar es el Departamento de Actividades Regionales. Este área coordina las representaciones que tiene el organismo (una por cada continente). Hay una representación para las Américas (con sede en Buenos Aires), Asia, Africa y Europa. El plan estratégico tiene como fin fortalecer todas estas representaciones regionales y darles mayor autonomía, mayor presupuesto, mayor apoyo desde la sede central en París a las actividades de las regionales, adaptando los criterios regionales a la problemática de cada zona.

-¿Qué apoyo le brinda la entidad a los países en desarrollo?

-Se está apoyando mucho a los países en desarrollo, viendo y estudiando los mecanismos de financiación para proyectos a través de organismos mundiales de crédito y grandes países que colaboran. Con el tema de la influenza aviar surgió la idea que si los servicios sanitarios del sudeste asiático hubiesen estado más desarrollados, este problema no hubiera sido tan grave. Entonces este área se ha planteado seriamente coordinar y apoyar a las regionales, para evitar este tipo de problemas en el futuro. Este departamento también coordina los proyectos y convenios que la Organización firma con otras entidades como la FAO, la OMS. etc.

-Cómo se asume una responsabilidad tan grande?

-Recientemente estuve en Francia invitado por la Organización, y allí tuve mi primer contacto con las autoridades del Departamento Regional y con el presidente de la Organización, el Dr. Bernard Vallat. Por lo que he hablado con ellos, esta es un área con mucho trabajo por desarrollar, priorizando los servicios sanitarios oficiales, y en este sentido hay mucho trabajo para hacer en los países con bajos recursos. La idea es tratar de controlar y frenar este tipo de enfermedades a nivel mundial. La OIE nace originalmente como un organismo de sanidad animal exclusivamente. Hoy su visión es mucho más amplia, la misma tiene que ver con lo que es análisis de riesgo, de zoonosis, seguridad alimentaria, riesgo para la salud pública, etc.Seguramente tendré un primer tiempo de adaptación, de conocimiento de la gente y del trabajo. Esta semana que estuve me sirvió de mucho, me queda poco tiempo acá, pero va a ser muy bueno para adquirir conocimientos y poder volver en dos o tres años a volcar todo lo que aprenda allá.

-¿Qué idea tiene la OIE respecto del trabajo sanitario argentino?

-En términos generales, el Dr. Vallat ve a toda la región de Sudamérica como la zona con mayor potencial para producir y proveer de todo el alimento de origen pecuario al mundo. Saben que en algunas enfermedades estamos muy bien. Más allá de los riesgos, porque en este mundo tan globalizado nunca se está a salvo del todo, pero tienen una gran expectativa puesta en toda la región, más allá de alguna luz amarilla que tenemos en el tema aftosa -sobre todo- pero en lo que hace a las enfermedades de riesgo, a la salud pública y a la seguridad alimentaria, la OIE y el mismo Vallat tienen muchas expectativas en nuestra región.

-¿Es posible mejorar la sanidad mundial a través del trabajo en estas organizaciones, o su papel es meramente simbólico?

-Yo creo que sí, es muy importante participar desde adentro de estos organismos, y más allá que por este lapso voy a ser miembro de la OIE y no del Senasa, creo que va ser bueno tener gente del Senasa trabajando dentro de esta entidad. Y es bueno que el mismo Senasa haga su labor desde adentro, participando y promoviendo una participación más activa desde las comisiones de trabajo. Porque muchas veces lo que pasa con estos organismos internacionales, es que los países más desarrollados tienen mayor cantidad de técnicos capacitados, quienes "copan" estas entidades haciendo fuerza para sus respectivos países. El ejemplo más claro es lo que está sucediendo con el mal de la vaca loca, a la que quieren bajarle el perfil porque la sufren ellos y no nosotros.Estos son organismos democráticos, en donde cada país tiene un voto y el potencial de meter gente a trabajar dentro del mismo. La entidad trabaja con comisiones que se retroalimentan con técnicos y especialistas de cada país, pero el tema clave pasa por participar para ayudar a gestionar los criterios y las líneas de trabajo que cada servicio debe respetar y seguir.Indudablemente que voy a extrañar a mi país y a mi ciudad, pero es un desafío profesional enorme que me va a permitir trabajar para mejorar el trabajo sanitario regional y luego volcar a la experiencia en beneficio de mi país.

Fuente: El Litoral

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