El estudio es de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires. Esta superficie supondría una retracción del 7 % respecto a la precedente campaña, estimada, según el último ajuste, en 5,55 millones de hectáreas.
A pesar de las muy buenas condiciones de humedad que presentan los suelos en casi todas las regiones trigueras, el valor por el producto que recibe actualmente el productor parece no alentar la siembra del cereal invernal.
Los precios de los insumos básicos (fertilizantes fosfatados, por caso) y el de los arrendamientos son componentes que impactan por el momento fuertemente en la decisión por realizar el cereal.
Se analizan cuidadosamente las distintas opciones que presentan los cultivos alternativos tales como la cebada cervecera, el trigo candeal (o fideo) y la colza, particularmente en las zonas trigueras del sur agrícola, donde no son excluyentes también las posibilidades de reemplazos por girasol, maíz o soja.
A la fecha, las presunciones iniciales supondrían una expansión del cultivo en las provincias del noroeste del país y una leve recuperación en el norte de Córdoba.
Con estas características, las muy buenas reservas hídricas que dejó la primera parte del otoño permitirá llevar a cabo la implantación de los cultivos en excelentes condiciones.