Los empresarios tienen un mal recuerdo de fines de los 90, con ese país prácticamente copando las ventas en el mercado interno en más de 5000 toneladas por mes. Hoy no llegan más de 1500 toneladas, según distintas fuentes.
Pese a que ingresa menos mercadería brasileña, la preocupación siempre está. Es más: los industriales dicen que el comportamiento de los precios está vinculado con lo que le pase al vecino país. "La suba y baja de precios en la Argentina ha dependido mucho del mercado brasileño", dijo Daniel Fenoglio, presidente de Cabaña Argentina.
Cada vez que el producto brasileño ingresa más barato en el país, enseguida hay una competencia que termina por deprimir el valor del producto doméstico. "Ante cualquier problema que tiene, como una barrera sanitaria, como le pasó el año pasado [con la aftosa], trata de mandar la mercadería que le sobra a los países más fáciles para exportar, como la Argentina", explicó Fenoglio.
"Le tenemos miedo al tema sanitario -agregó-; Brasil tiene un estatus bastante complicado, por aftosa y peste porcina. Queremos que el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) realice una auditoría a Brasil para ver qué enfermedades tiene." La Argentina ha sido reconocida país libre de peste porcina sin vacunación.
El empresario expresó, además, que allí se usan promotores de crecimiento que aquí están prohibidos. Dijo que tampoco existe una obligación para hacer análisis de triquinosis. "Acá se afectan las inversiones por Brasil (en un criadero intensivo se necesita una inversión de 3000 dólares por madre); no tiene un comportamiento previsible", indicó Fenoglio.
La salida exportadora
Más allá de esto, el sector trabaja para tener una salida exportadora tras el reconocimiento sanitario. De hecho, Cabaña Argentina y otros dos criaderos estudian un proyecto para encarar ventas conjuntas por unas 400/500 toneladas por mes. "Estamos estudiando diferentes mercados; seguramente vamos a estar en el corto plazo en Venezuela y Ecuador", señaló Fenoglio, aunque en la mira de la empresa también está Rusia.
Fuente: La Nación