Las bolsas asiáticas registraron una baja generalizada el día de hoy, dados los datos de inflación y Producto Bruto Interno de China. Su PBI anualizado en el primer trimestre creció un 11%, por encima de la previsión del mercado de 10.3%.
El alza de precios al consumidor de marzo registró una suba de 3.3% respecto al mismo mes del año pasado, mientras la estimación era de de 2.8 por ciento.
Los datos por encima de las previsiones encendieron la alerta de los inversores, por temor a que el gobierno chino pudiera aumentar las tasas de interés y tomar otras medidas para enfriar la economía.
En tanto, las bolsas de Hong Kong y Seúl sufrieron sus mayores pérdidas mensuales. En China, la bolsa de valores de Xangai llegó a caer más de 5% y cerró una baja de 5,52%, unos 3.449 puntos.
"Estos datos son considerados muy fuertes y significan que la economía china está creciendo a un ritmo muy acelerado y eso puede generar preocupaciones respecto a la tasa de interés", consideró Chistophe Donay, analista de Kepler Equities.
En Hong Kong, el índice Hang Seng cayó 2,30%, unos 20.299 puntos, la mayor queda desde el 14 de marzo.
Por su parte, en Japón, el índice Nikkei de la bolsa de valores de Tokio cerró una sesión en baja de 1,67%, unos 17.371 puntos, mientras que el índice MSCI, que dispara el comportamiento de las acciones en otros mercados de Asia, se hundió 1,76 por ciento.
"Existe cierta similitud con lo que ocurrió en febrero. Pero los mercados globales podrán sobrellevarlo mejor, porque parecen más sólidos para afrontar las noticias negativas que vienen de China", dijo Kim Yung-min, administrador de fondos de SH Asset Manegement.
El 27 de febrero, los signos que anunciaban que la economía de China estaba recalentada y las preocupaciones sobre la posibilidad que el gobierno adoptara medidas para reducir movimientos especulativos, llevaron a la bolsa de Xangai a caer cerca de 9 por ciento. El movimiento generó una ola de caídas en los mercados globales.
En Corea del Sur, la bolsa de valores cerró una jornada de baja de 1,36%, unos 1.513 puntos, la mayor baja porcentual desde el 14 de marzo, cuando los mercados globales sufrieron las inquietudes que generaba el mercado inmobiliario norteamericano.