
La virtualidad no alcanzó a mellar la carga emocional de la ceremonia de colación de la Facultad de Ciencias Agropecuarias, de la Universidad Nacional de Entre Ríos. A pesar de la distancia que impuso la pandemia, el acto alcanzó la altura necesaria para anunciar a la sociedad entrerriana que cuenta con 20 nuevos ingenieros agrónomos y siete técnicos en organización de empresas agropecuarias dispuestos a poner sus conocimientos al servicio de una sociedad mejor. Por si fuera poco, tres profesionales concluyeron una maestría y un doctorado.
Parece una frase repetida, pero en este caso logró sustento a partir de las palabras de cada uno de los protagonistas que cerraron un ciclo tan inédito como desafiante, dominado por el aislamiento social derivado del acecho feroz de una enfermedad hasta hace meses desconocida.
En ese contexto adverso, alumnos, docentes, no docentes y autoridades siguieron adelante. Dieron clases, estudiaron, mantuvieron en evolución los proyectos de investigación y acabaron por cerrar un año lectivo con solidez académica. Ciclo que no es cualquiera, es el que marca justo el medio siglo de vida de la institución con sede en Oro Verde.
Y justamente ese tópico es el que destacó el decano Pedro Barbagelata: “Como resultado de estos 50 años, además de los aportes hechos a la ciencia y la innovación, los graduados de ese año se suman a los más de 1400 que ya dio la facultad”.
Barbagelata habló de la carga social que implica el título cuando dijo a los egresados que “están en un lugar de privilegio; se reciben en un país donde casi el 50% de sus jóvenes ni siquiera termina la secundaria. Este privilegio implica un compromiso para sumar al diálogo y la reflexión para cambiar la realidad. Ahora tienen enfrente el desafío de ser capaces de protagonizar esos debates para repensar y mejorar nuestro accionar en los sistemas de producción donde intervenimos. La misión es lograr la sostenibilidad social, ambiental y económica”.
También dijo lo suyo el presidente del Centro de Estudiantes, Matías Becker, quién apeló al poder de transformación del deber profesional: “La realidad nos obliga a hablar de lo colectivo, desde donde creemos que hay que posicionarse hacia el futuro. Las miradas simplistas, los posicionamientos unilaterales y la estigmatización política no van más. Es momento de entender que la sociedad que paga nuestros estudios reclama profesionales en cantidad, pero más aún en calidad. No es más que desarrollar nuestro sentido crítico comprometidos con quienes apostaron por nuestro futuro”.
Como Barbagelata, impuso la necesidad de sumar desde la discusión franca. En rigor, especificó que “nos debemos un debate horizontal en las instituciones que componen el sector para evaluar de dónde venimos y a dónde queremos ir. A partir de las coincidencias es como vamos a contribuir a un sector y una sociedad que debe olvidar los vicios del pasado para construir un futuro auspicioso”.
Maximiliano García Benítez, uno de los graduados, en tanto, sumó su parecer al proponer que “tenemos los valores para trabajar por una más justa sociedad. Nos llevamos una mente enriquecida”. Incluso el rector de la Universidad, Andrés Sabella, enmarcó la carga de compromiso que implica obtener un título profesional: “Este acto es una rendición de cuentas de la Universidad Pública a la sociedad toda. Si bien el sistema es gratuito e irrestricto no es gratis para la sociedad porque es quién paga este sistema y nosotros tenemos la obligación de mostrar que hacemos con los recursos públicos. Este acto muestra que hacemos con los recursos. Quiero invitarlos a asumir el compromiso de la innovación, en una sociedad donde las ciencias agropecuarias son claves para generar trabajo”.
Aquí están, estos son los flamantes ingenieros
AVILA, Víctor Leonardo
MARTINEZ, Darío Sebastián
NOGUEIRA, Leandro Nicolás
VELAZQUEZ, María Ayelén
GONZALEZ CIAN, Rodrigo
DEMARTIN, Analía Daniela
GENRE BERT, Rina Luciana
MARTIN, Jorge Eduardo
PASINATO, Jonatan Rodrigo
TOMASINI, Camilo Emanuel
BAROLIN, Gastón Eduardo
GARCIA BENITEZ, Maximiliano Mario
LECHMAN, Gustavo Sebastián
SCHREIBER, Leandro Rubén
FRONTAN, Juan Cruz
BOGLIACINO, Damián
ALVARADO, Mariela Ramona
BIANCHINI MEULI, Gisela Ayelén
RIVERO, Nicolás
COOKE, Iván
Y los técnicos en organización de empresas agropecuarias
TOMASINI, Eliana Corina
SINNER, Yohanna Magalí
SCHVINDT, Cristian Nahuel
GARNIER, Josías
CHOULET, Guillermo Julio
LINGENFELDER, Eric
GALEANO, Juan Francisco
En tanto, Rodrigo Penco logró su maestría en agronegocios y alimentos y el doctorado en ingeniería con mención en ciencias agropecuarias fue para Carlos Sedano y Christian Sequín.
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