Con la premisa de parar la pelota y empezar a repensar la ganadería se realizó la semana pasada el 2° Simposio Valor Ganadero, que fue organizado por la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA).
El simposio estuvo dirigido a productores ganaderos, asesores, técnicos y especialistas y fue un espacio de reflexión único, en el que a través de distintos referentes se logró una aproximación a la ganadería del futuro, bajo la premisa de sustentabilidad social, ambiental y económica.
La actividad contribuyó a pensar la ganadería desde múltiples enfoques, con un solo objetivo: el futuro de la producción ganadera.
La primera edición del Simposio Valor Ganadero, que se realizó en septiembre de 2014, contó con la presencia de más de 450 productores y profesionales del sector de todo el país, la de este 2016 contó con 650 asistentes
Campo en Acción estuvo presente en las jornadas que se realizaron el 8 y 9 de septiembre y dialogó con los disertantes.
Productividad en forma sustentable
El ingeniero agrónomo Fernando Vilella, profesor titular de la Cátedra de Agronegocios de la Facultad de Agronomía de la UBA (FAUBA) advirtió sobre la necesidad de aumentar la productividad de manera sustentable para duplicar la producción de alimentos hacia 2050, con el propósito de satisfacer la demanda mundial.
La realidad indica que entre 900 y 1000 millones de personas necesitan importar alimentos, por lo tanto, hay una gran oportunidad en el mercado para los países que tienen la posibilidad de incrementar su producción cuidando el ambiente y exportar. Argentina es uno de ellos.
“Hay pocos países con capacidad de generar excedentes como lo hace Argentina, solo el 10% de la población del mundo habita en ellos. Por otro lado hay una enorme demanda que va creciendo, entre otras cuestiones por el cambio de dieta de la población y nuevos productos que se generan a partir del campo. Como hay pocos que lo pueden generar, esto nos da una ventaja que claramente deberíamos aprovechar”, indicó.
Para Vilella: “La dirigencia argentina en general no ha tenido una percepción de la ventaja que tenemos como productores de alimentos, tampoco ha habido acuerdo con los países vecinos con los cuales tenemos intereses comunes y deberíamos comerciar en forma conjunta”, opinó.
“Argentina tiene un sistema productivo apropiado, con manejos sustentable, hay una oportunidad de lograr un ritmo de sistemas más amigables con el medioambiente. Son necesarias buenas prácticas en el campo, pero también empresarias y de políticas públicas, que se coordinen en un sistema que tire hacia adelante”, consideró el entrevistado.
Cambio climático
La especialista en Ambiente Nasha Cuello Cuvelier trazó un panorama de las oportunidades y desafíos en materia de cambio climático.
Es un hecho el cambio climático y sus consecuencias se hacen sentir.
“El hombre debe tomar las medidas necesarias para mitigarlo y adaptarse a él cuanto antes porque para 2050 se estima que habrá 250 millones de desplazados ambientales en el mundo. Es imperioso reducir la emisión de dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero y detener la deforestación, principales causantes del calentamiento global”, dijo y agregó: “¿De qué manera el productor puede mitigar el cambio climático: Se debe conocer el campo, sus emisiones, su biodiversidad y una vez que empecemos a entender cómo funciona el ciclo del carbono, de qué manera aumentamos el stock de materia orgánica en el suelo y todo aquello que haga que el dióxido de carbono que está dentro de la atmósfera pase a formar parte del reservorio del suelo, veremos que hay una manera interesante de hacerlo”, señaló.
La profesional sostuvo que “Lo más interesante tiene que ver con saber si podemos hacer sistemas de pirolisis, hacer dobles cultivos y también pedir a los organismos de Ciencia y Técnica que nos ayuden”.
El planeta y las personas están padeciendo el cambio climático desde hace años y eso tiene consecuencias directas en el sector productivo. No solo en las sequías, inundaciones, temporales y lluvias torrenciales repentinas que ocurren. Actualmente los consumidores y los mercados se hacen eco de la imperiosa necesidad de detener el calentamiento global y exigen que los frutos de la agricultura y la ganadería que adquieren, sean producidos cuidando el ambiente
“El planeta tiene todo lo que necesitamos, necesitamos saber cuáles son nuestros impactos, mitigarlos, interiorizarlos y modificar algunas actividades y prácticas”, sintetizó.
Arroz y pacú
Cuando se habla de rotaciones se piensa en la tradicional alternancia entre el trigo y la soja, pero conviene comenzar a acostumbrarse a escuchar más seguido la rotación entre el cultivo del arroz y el pacú. La alternativa viene a cambiar muchos de los paradigmas conocidos.
En el establecimiento Arrocera San Carlos, en la localidad chaqueña de La Leonesa, que tiene una exitosa trayectoria de 30 años en la producción de arroz por medio de métodos de labranza mínima, se destinan 210 hectáreas a la explotación combinada y rotativa de pacú y arroz. Es decir, se alterna la producción de proteína animal y de arroz de excelencia. Del total de la superficie, se destinan 90 hectáreas al pacú y las 120 hectáreas restantes se ocuparon con distintos cultivos de arroz ya cosechados, que serán pobladas con pacú durante este otoño. A su vez los lotes con pacú pasarán a tener arroz a partir de su siembra en octubre.
Eduardo y Martín Meichtry son titulares de la firma Teko, y sobre su emprendimiento hablaron con Campo en Acción.
“Somos oriundos de Villaguay. Vivimos del cultivo de arroz desde muy chicos, tuvimos la posibilidad de estudiar Agronomía en Paraná y desde ahí nos fuimos a Chaco a producir arroz. La idea era encontrar un espacio donde crecer, mi padre me animó a buscar nuevos horizontes y pensamos que en el norte argentino estaba el futuro del arroz. Iniciamos nuestra actividad en Chaco con poco más de 100 hectáreas en un campo arrendado, tuvimos una progresión lineal y en 30 años llegamos a hacer las 3500 hectáreas de hoy, con un trabajo constante y muy intenso, dedicados al arroz en forma muy firme”, contó Eduardo.
“En 2009 sucedió algo que nos cambió como empresa. Empezamos a tener cuestionamientos en la parte ambiental, la comunidad tenía dudas sobre lo que hacíamos y como lo hacíamos, eso nos llevó a repensar la empresa más que nada para llevarle tranquilidad a los vecinos”, señaló.
Es por eso que en 2010 prosiguió su hijo, Martín- iniciaron una nueva actividad. “Primero nació para mostrarle a la gente de la zona que no generábamos contaminación sino por el contrario, que una plantación de arroz responsable es sustentable. En ese contexto fue que comenzamos a incursionar en acuicultura compartiendo la misma agua y suelo del cultivo de arroz. Luego empezamos a ver una posibilidad de rotación con el cultivo de arroz, en donde se producía una sinergia entre las dos actividades porque el pacú podía alimentarse de lo que quedaba luego de la cosecha de arroz y a su vez le devolvía al arroz un lote limpio y fertilizado. Al ver esa posibilidad iniciamos un desarrollo en el campo que hoy tiene más de 800 hectáreas bajo este esquema de rotación”, relató el empresario.
La acuicultura permitió reflotar la idea de sembrar el arroz pregerminado que brinda una gran cantidad de ventajas sobre la siembra convencional. Al sembrar la semilla pregerminada sobre 3 centímetros de agua, con mucho barro y con un suelo con nutrientes, ya no es necesaria la roturación y se asegura la fecha de siembra ya que no se depende más del factor climático. Además, al tener el suelo saturado de agua se puede llegar a prescindir totalmente del uso de herbicidas debido a la ausencia de malezas.
Lechería
José Quintana es analista de la industria lechera y doctor en Economía Láctea del Ministerio de Agroindustria de la Nación. Sobre la realidad del mercado nacional de la leche dialogó con Campo en Acción. “Por distintos factores al sector tambero se le dio la tormenta perfecta, ya a mediados del año pasado. A nivel internacional ya había lo que llamamos una tormenta perfecta, a nivel local después vinieron muchos cambios, más la catástrofe climática y cuestiones puntuales como la caída de Venezuela como mercado generó como resultado que mucha gente la haya pasado y la esté pasando mal”, detalló.
La cuestión climática fue clave para la Provincia. “Entre Ríos fue una de las zonas más castigadas, teniendo en cuenta eso mirando hacia adelante todo lo que se pueda hacer en infraestructura es fundamental, lamentablemente son cuestiones recurrentes y el cambio climático es parte todo esto, los factores climáticos extremos son una característica de lo que nos toca vivir”, especificó.
Futuro promisorio
Jorge Torelli es vicepresidente del Instituto de la Promoción de la Carne Vacuna Argentina y se mostró optimista respecto del futuro de la cadena de ganados y carnes.
“No concibo este negocio sin una cadena. Creo que tenemos un futuro promisorio, queda mucho por hacer. No veo el estado actual de la ganadería como una debilidad sino como una oportunidad, hay mucho trabajo por emprender y mucha gente joven que tendrá trabajo con nosotros”, dijo en sus declaraciones a Campo en Acción
En relación a los desafíos con la mirada puesta en 2017, Torelli indicó: “Terminar con la informalidad en todos los eslabones de la cadena de ganados y carnes y tratar de apuntar a ir mejorando los lotes productivos, esto para empezar a tener una oferta mejor de carne que nos permita abastecer el mercado interno y atender los mercados de exportación que se están abriendo lentamente y que están demandando carne”
También consideró la necesidad de cambiar el esquema productivo argentino. “Con el crecimiento demográfico que hay, si llegamos al 2020 consumiendo 50 kilos por habitante por año no alcanzaremos a cubrir la demanda y el precio subirá porque no habrá carne para exportar”.
Víctor Acastello es gerente de Insumos de la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA). Con Campo en Acción hizo un repaso de los principales puntos del simposio ganadero y se mostró muy conforme con el desarrollo de las jornadas. “Es muy positivo el balance de la actividad con la presencia de 650 productores y técnicos vinculados a la ganadería, más unas 450 personas comunicadas en forma digital. Presenciaron ponencias muy motivadoras de distintos tipos, más de una idea podemos llevar cada uno para la reflexión”, dijo.
“Se abordaron distintos ejes, el asociativismo fue uno importante, por ahí hay ideas pero es difícil llevarlas a la práctica uno sólo, pero si encontramos el socio adecuado, hacemos más fuerzas, logramos consenso y las soluciones salen mejor”, dijo y añadió: “La cuestión ambiental fue un tema fuerte, tenemos la obligación de mitigar los gases que genera el efecto invernadero, cada uno puede hacer su huella de carbono, en lo personal o en la familia. Y los temas productivos, hubo casos muy valorados por los asistentes como los de Jorge Lasalle quien en su campo arenoso logró obtener 710 kilos de carne por hectárea, Cotagro con los feedlots asociativos, entre otros”.
Acastello aseguró que “Hace tiempo definimos que ACA tiene excelentes productos para la alta productividad ganadera, nos dimos cuenta que con esto no alcanzaba, por eso creamos una marca Valor Ganadero. La idea de este simposio es también derramar conocimiento”, sintetizó.
Fuente Campo en Acción
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