En diciembre del año pasado se puso en marcha, en el parque nacional El Palmar de Colón, la primera etapa de Alas del Palmar, un interesante proyecto que apunta a registrar las aves, ambientes naturales y la gestión ambiental en la cuenca del arroyo El Palmar, principal curso de agua que atraviesa más de 65.000 hectáreas, de las cuales menos de 10.000 están proteagidas.
Lo particular del proyecto es que capacita a los habitantes de la zona para que actúen como gestores ambientales de sus propios recursos y avanza en la iniciativa de que las áreas que todavía conservan su biodiversidad sean declaradas de interés. "Las aves son una manera de justificar la importancia de proteger estos lugares, que son únicos en la zona y fueron el sitio en donde se descubrió una nueva especie para la ciencia, el Sporophila zelichi capuchino de collar del que hace varios años no existen registros", indicó a UNO el ingeniero Fernando Raffo, guía naturalista en observación de aves de El Palmar.
Del relevamiento, surgirá un diagnóstico con datos actualizados sobre el estado poblacional de la avifauna de la cuenca y su relación con el medio ambiente, población permanente, características socioculturales y ambientes relevantes para la biodiversidad.
También arrojará listados de aves anteriores para realizar comparaciones y determinar variables ambientales, culturales y antrópicas. Al final del trabajo se editarán materiales gráficos y multimedia con información relativa a la cuenca.
Compromiso
Entre los objetivos de la iniciativa, que cuenta con el apoyo del proyecto el Programa Identidad Entrerriana del CFI, se plantea el compromiso y la participación de los habitantes en la conservación de la cuenca y la concientización sobre su importancia turística.
Se pretende además generar una red de pobladores locales que puedan brindar datos confiables y actualizados, detectar especies de aves en peligro de conservación y verificar la calidad ambiental fuera de las áreas protegidas, entre otros puntos.
Recursos
En cuanto al sostén de la tarea, los gestores cuentan con recursos materiales y humanos provenientes de El Palmar, del proyecto Cambá, de la Red de Observadores de Aves del Río Uruguay, del Refugio de Vida Silvestre La Aurora del Palmar y voluntarios capacitados, entre otros.
La historia del aguilucho herido
Raffo, quien tiene activa participación en la Asamblea Ambiental de Colón en contra de la instalación de las papeleras en Fray Bentos, relató a UNO una anécdota sobre un aguilucho de alas largas que llegó herido al parque.
Un ave de la especie Buteo albicaudatus, poco común en la región, fue encontrada por una vecina en un basural de Ubajay, con un ala rota por un disparo de arma de fuego. A partir de allí se conformó una cadena solidaria en la que intervinieron más de 10 personas para salvar al animal.
La señora, esposa de un empleado de Parques Nacionales, llamó al transporte que hace el recorrido Ubajay - El Palmar, que trasladó al ave a la Guardia y luego a la Intendencia del parque.
"Estaba en una bolsa, muy asustado. Tenía el ala izquierda rota, con una fractura expuesta. Pese a esto me sorprendió su mirada penetrante, que imponía respeto", recordó Raffo.
Un especialista, los guardaparques Gustavo Márquez de El Palmar, Rafael Lozano del refugio de Vida Silvestre La Aurora y dos voluntarios le hicieron las primeras curaciones, adaptaron una jaula para el ave y consultaron con especialistas a través de internet para brindarle una rehabilitación conveniente. A los pocos días, el aguilucho comenzó a comer solo y todos tuvieron esperanzas en su recuperación. Pero luego desmejoró y murió.
A partir de esta historia, Raffo rescató la experiencia solidaria, la reunión de todas esas personas a favor de la vida y reflexionó: "Una sola persona apretó el gatillo, pero desde que el ave cayó hasta que murió, más de 10 personas participaron en esta cadena contra la propia necedad humana. Esto da la pauta de que no todo está perdido, por más que talen los bosques nativos, saturen los campos con glifosato y, ahora, quieran contaminar nuestro río Uruguay".
Liliana Bonarrigo
Diario UNO de Entre Ríos