En el marco de la campaña de protección a la citricultura entrerriana de la enfermedad HLB, los inspectores se apostarán durante las 24 horas, todos los días, incluidos sábados, domingos y feriados, a fin establecer una barrera permanente y rigurosa a este flagelo. Para ello, desde el Ministerio de Producción se ha capacitado a más de 50 personas que conforman el equipo que se ocupará de esta tarea en los próximos meses.
En este sentido, se pondrá especial énfasis en controlar los cítricos que provengan de Misiones y Corrientes al ser estas dos provincias las que están más expuestas al HLB.
Por ello, se exigirá que la fruta proveniente de Misiones y del departamento correntino que limita con esa provincia, deberá contar con Documento de Transporte Vegetal (DTV), y la fruta procesada, lavada, cepillada y deshojada y transportada en cajones de 20 kilogramos. Mientras que para el resto de la provincia de Corrientes se exigirá que viaje en bines de 10 cajones. En todos los casos se observará que el productor esté inscripto y la planta de empaque se encuentre habilitada. También se controlarán que las plantas de citrus que ingresan hayan sido producidas bajo cubierta y en viveros que estén habilitados por INTA y Senasa.
La prevención del HLB se enmarca en una legislación Nacional instrumentada por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), articulando en cada provincia la consolidación de herramientas que permitan cumplir con este objetivo.
El Huanglongbing (HLB, ex Greening) es una enfermedad causada por la bacteria Candidatus liberibacter considerada internacionalmente como la enfermedad más destructiva de los cítricos y ha mostrado un preocupante avance en varias zonas citrícolas del mundo, especialmente sobre el continente americano, donde ha provocado la pérdida dramática de cultivos en poco tiempo.
La dispersión y el riesgo de introducción de la enfermedad se incrementan por el creciente tránsito global de material vegetal y de personas, así como la actual inexistencia de métodos efectivos de control de la enfermedad una vez establecida.
Cuando el HLB se establece no existe, hasta el momento, ninguna medida de control, siendo la única opción la erradicación de las plantas enfermas y el control químico del insecto vector (Diaphorina citri) a fin de reducir su transmisión.
En el continente americano la primera detección ocurrió en Brasil en el año 2004, expandiéndose rápidamente en la mayoría de sus principales estados productores. El avance de esta enfermedad una vez instalada en un área productiva puede alcanzar pérdidas, según información internacional, de hasta el 40 por ciento de la capacidad productiva en menos de 5 años.
La propagación de la enfermedad se produce a través de yemas infectadas utilizadas en la injertación de nuevas plantas, y la transmisión por medio del insecto vector (Diaphorina citri) cuando se alimenta de la savia de las plantas cítricas. El vector se encuentra presente en la mayoría de las provincias citrícolas del país, por lo cual el ingreso ilegal de plantas o yemas portadoras de la bacteria causal (HLB) desde zonas afectadas, representa un serio riesgo, por lo que debe tenerse especial atención en no traer plantas, tierra o partes vegetales desde otros países siendo siempre necesario obtener la autorización del Senasa para la importación de estos materiales.
A través del sistema de Vigilancia implementado por el Senasa se puede afirmar que por el momento, Argentina mantiene su condición de país libre de HLB, habiendo solo presentando brotes aislados de la enfermedad en las provincias de Misiones y Corrientes, de allí la preocupación por garantizar los controles.
Para la Argentina, en general, y la provincia de Entre Ríos, en particular, cuidar la citricultura es sumamente importante, ya que en la provincia cuenta con aproximadamente 1878 productores que abarcan una superficie 36.387 hectáreas, comercializando e industrializando anualmente alrededor de 740.000 toneladas lo que la constituye en el principal motor económico del Noreste entrerriano, empleando directamente a mas de 20 mil personas.
Es de destacar que para sostener esta estrategia, la Federación del Citrus colabora financiando algunos aspectos logísticos, lo que demuestra el compromiso de la Entidad por colaborar con el Gobierno para mantener la fortaleza de la citricultura entrerriana.
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