Puentes del Litoral fue la empresa encargada de la construcción del enlace, que ahora explota comercialmente a través del cobro de peaje.
Una de las subcontratistas de la firma, la holandesa Boskalis, había pedido oportunamente la quiebra de la empresa, a la que reclama una deuda de 36 millones de dólares contraída en el momento de la construcción de la conexión vial.
En marzo de este año, Puentes del Litoral solicitó la apertura de su concurso preventivo en la secretaría Nº 26 del Juzgado Civil y Comercial Nº 13 de Buenos Aires. La concesionaria ya había mostrado dificultades financieras, y arrastra una deuda millonaria con el Estado argentino.
Fuente: La Capital