El desarrollo de vacunas en plantas transgénicas es una manera de producir vacunas eficiente, barata y amigable con el ambiente, comparado con los métodos convencionales. Además, las vacunas comestibles generadas por esta tecnología ofrece la enorme ventaja de que puede ser administrada oralmente en lugar de las comunes inyecciones, son más estables y pueden ser congeladas en seco (o liofilizadas). Esto constituye una gran ventaja para los países en desarrollo, ya que no sería necesario el uso de refrigeradores para mantenerlas. Hay al menos seis enfermedades infecciosas para las cuales se han desarrollado vacunas comestibles en plantas: hepatitis B, diarrea, virus Norwalk, rabia, sarampión y virus respiratorio sincicial. Estas vacunas han sido probadas en animales o humanos con éxito. El virus que causa la aftosa (llamada en inglés “Foot and Mouth Disease” o FMD) afecta a animales productores de leche y carne. La epidemia de aftosa de 2001 en el Reino Unido costó cerca de 9 mil millones de dólares y se tuvieron que sacrificar unos 6 millones de animales. Aunque hay vacunas contra la aftosa, su producción es costosa e implica cierto riesgo para los animales. Es por eso que el trabajo de la Dra. M.J. Dus Santos y su grupo del Instituto de Virología S. Rivenson del INTA-Castelar es tan importante. Su objetivo fue desarrollar justamente una vacuna comestible contra la aftosa. Lo interesante del trabajo es que en lugar de concentrarse en la producción de una única estructura viral (como lo habían hecho en otras vacunas), el grupo consiguió producir una estructura antigénica compleja del virus (las vacunas se componen de antígenos, proteínas que provocan la reacción de nuestro sistema inmune), llamada poliproteína FMDV VP1. En los primeros experimentos, los investigadores le administraron a un grupo de ratones la vacuna en forma oral, y comprobaron que éstos desarrollaban una buena respuesta inmune. Aún más, cuando los ratones vacunados fueron desafiados con el virus de la aftosa, ninguno se infectó, demostrando la eficacia de la vacuna. Todos los países ganaderos se podrán beneficiar con una vacuna de este tipo. Tal es el caso de Argentina, que próximamente podría disponer de un método barato y seguro para proteger a su ganado de la aftosa. El artículo original fue pubicado en la revista Vaccine.