Quieren abastecer el consumo local sin afectar el mercado externo; informarán a Urquiza
El Consorcio Exportador de Carnes (ABC, por sus siglas en inglés) presentará en los próximos días al Gobierno un programa para compatibilizar un aumento del volumen de exportación asegurando al mismo tiempo la provisión para el mercado interno.
La propuesta contempla dejar de exportar doce cortes vacunos, cuyos precios se fijarán por un año y se actualizarán por inflación año tras año, se fijará un máximo destinado para el consumo interno de 65 kilogramos de carne per cápita al año, una rebaja de las retenciones a las exportaciones de carne del actual 15% al 10%, la comercialización de la hacienda con cotizaciones libres y, por último, la imposición de sanciones para quienes no cumplan con estos puntos.
Se trata de una serie de "pocas" medidas que el Gobierno debería fijar y sostener en el tiempo, que beneficiará a todos los integrantes de la cadena, dijeron representantes del ABC.
"Tenemos una audiencia pendiente con el secretario de Agricultura, Javier de Urquiza, y creo que ése es el momento más propicio para presentar nuestro plan", dijo a LA NACION el presidente del ABC, Mario Ravettino.
Otros cortes
La iniciativa del consorcio fue presentada en la disertación de Fernando Jurado, de la entidad exportadora, durante el seminario sobre oportunidades y desafíos organizado esta semana por el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva).
Los 12 cortes, aclaró Ravettino, "no son necesariamente los mismos que fijo la Secretaría de Comercio en su resolución número uno para fijar precios máximos".
En su disertación, Jurado dijo que "habrá que buscar los mecanismos necesarios que permitan dejar en claro que esos doce cortes no salgan del país".
El máximo destinado al consumo interno, que de hecho coincide con los actuales 65 kilogramos que se consumen por habitante al año en la Argentina, debe definirlo el Estado. "El Gobierno debe fijar ese máximo, porque ello nos dará a todos los actores de la cadena [industria consumera, exportadora y ganaderos]los parámetros con que trabajaremos, porque a partir de ese volumen se podrá exportar", dijo Jurado.
"Estamos tratando de dejar una cantidad suficiente para un consumo interesante", agregó el disertante. Al mismo tiempo, al dejar de exportar doce cortes, que equivalen a 30 toneladas del consumo de carne per cápita, sería viable bajar las retenciones a la carne al 10 por ciento.
Según Jurado, con el programa del ABC las exportaciones finales de este año, no podrían ser mayores de 550.000 toneladas "pero al menos serán iguales a las del año pasado", y superiores a las 480.000 que prevé el Gobierno. Pero irán en aumento a medida que se consoliden en el tiempo.
El disertante señaló que con este mecanismo se puede aprovechar, además, lo que se denomina la estacionalidad invertida. "Esto quiere decir, exportar mucho más de mayo a octubre y algo menos de noviembre a febrero, que es cuando el consumo doméstico está más fuerte", señaló. Al mismo tiempo, agregó otra ventaja "porque la estacionalidad invertida también se registra para los clientes que nos compran en el mercado externo".
A partir de ese momento desaparecerá el doble status sanitario del ganado. No habrá hacienda de consumo o de exportación. "Va a ser multipropósito. Todos los ganaderos van a querer trabajar para ambos mercados", dijo.
Respecto de las sanciones por incumplimiento, que no especificó en qué consistirán, dijo que deben ser fuertes "porque es malo llenarnos de políticas y sólo pensar en cómo evitarlas porque no hay sanciones".
Por último, Jurado expresó que la visión del ABC es que el mercado doméstico con el externo no son antagónicos ni incompatibles, sino complementarios, porque si se sigue con esta dicotomía "todos perdemos: el país, la producción y la industria".
Fuente: La Nación