"Los frigoríficos nos tienen de rehenes, ponemos el capital y mucho laburo, pero estamos verdaderamente desamparados al no haber reglar claras", se quejaron.
Carlos Hecker y Javier Kupervaser, productores avícolas locales, informaron que el viernes 27, a las 20:30, en el quincho de la Cooperativa Ganadera "El Pronunciamiento", en Colonia Nº 2, se reunirán con el propósito de conseguir adhesiones a la conformación a la cámara en formación. "Confiamos que si somos muchos vamos a conseguir más rápido la Personería Jurídica, cuestión que está hace dos años estancada por los grandes lobbies que hacen los empresarios, a los que al parecer no les conviene que estemos unidos", dijeron.
"Los frigoríficos nos tienen de rehenes, ponemos el capital y mucho laburo, pero estamos verdaderamente desamparados al no haber reglas claras, con nosotros hacen lo que quieren", se quejó Hecker.
Kupervaser reconoció que mucho de lo que les pasa es porque "trabajamos tranqueras adentro, lo que nos aísla y esto termina siendo funcional a los frigoríficos. Estamos integrados mientras trabajamos, cuando llega la parte comercial (el momento en que tienen que pagar la crianza) ahí ya no somos más nada. Una vez que se llevan el pollo de la granja no sabés cuánto pesó, menos cuánto vas a cobrar ni el plazo en el que lo harán", apuntó.
"Los políticos se llenan la boca hablando de las economías regionales, de la problemática del arroz en Entre Ríos y la verdad es que para encontrar una arrocera en la provincia tenés que hacer kilómetros y kilómetros, mientras que la avicultura si que está presente en todos lados y se extiende a todo el país y, no obstante, no escuché a nadie hablar de sus problemas, menos de lo que estamos pasando los que estamos en el último eslabón de la cadena", añadió Kupervaser.
"Los productores estamos más apretados que los pollos en la granja. Tenemos la responsabilidad -en 50 días que los tenemos en la granja- que el pollo coma poco, pese mucho y muera poco. Si logramos eso, podemos cobrar un poco más, pero el productor no cobra, antes de los 30 días y en algunos casos hasta 90 días, más de 2,30 pesos por pollo terminado, mientras que en la góndola por kilo el consumidor paga 23 pesos el kilo", lamentó, según el sitio de FM Riel.
"Los frigoríficos venden los pollos al supermercado y en no más de 48 horas recuperan la plata de la inversión y ganan una buena tajada, la más grande de toda la cadena. Por esta cuestión, entre otros aspectos, es que se necesita de la intervención del Estado, para que regule y establezcan limites y reglas, derechos y obligaciones del productor integrado y del integrador", opinó Kupervaser, que recordó que el Congreso de la Nación, hace unos dos años se presentó un proyecto para regular los contratos de integración, pero que no prosperó.
Fuente: APF Digital
Envía tu comentario