La reunión que mantendrán hoy los cuatro referentes de la Mesa de Enlace se hará tras la que según algunos analistas ha sido la peor semana en la corta historia de esa entidad. El encuentro en la sede porteña de Coninagro tendrá como tema central las diferencias que surgieron entre Federación Agraria (FAA), de un lado, y las otras tres entidades, el anfitrión Coninagro, la Sociedad Rural (SRA) y Confederaciones Rurales (CRA).
El eje de los debates será el acuerdo que firmó el viernes 30 de enero la cúpula de FAA, con Omar Príncipe a la cabeza, con el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, y los ministros Axel Kicillof, de Economía, y Carlos Casamiquela, de Agricultura. El convenio tiene dos aristas: de un lado, abre el financiamiento a los pequeños productores afiliados a FAA que cosechen hasta 600 toneladas de soja y retengan en silobolsas hasta el 10% de los granos.
Del otro, habilita la exportación de 100 mil toneladas de trigo a través de Agricultores Federados Argentinos (AFA), una comercializadora de granos vinculada a FAA, siempre y cuando ésta les pague a los productores el precio llamado FAS teórico, que surge de la valuación internacional del trigo descontado el impuesto a las exportaciones (las llamadas retenciones).
"Vamos a concurrir el lunes (por hoy) a la reunión de la Mesa de Enlace. Estaba pactada desde diciembre del año pasado y no estaba vinculada a un debate de conyuntura concreto", dijo Príncipe a Tiempo en una charla telefónica.
El dirigente accedió a la titularidad de la FAA tras los comicios del 3 y 4 de diciembre en los que se presentó como sucesor de Eduardo Buzzi, quien comandó la FAA durante 14 años, y superó a Pablo Orsolini, quien agrupó a la oposición a Buzzi en torno a su candidatura.
El acuerdo que firmó FAA despertó las inmediatas críticas de las tres restantes organizaciones rurales. La que salió con los tapones de punta fue CRA, que en un comunicado aseguró que la medida "constituye una nueva estafa para los productores trigueros, ya que no generará transparencia ni competencia y perpetúa un sistema económico que extrae recursos del interior, perjudicando a las más de 200 localidades que dependen directa e indirectamente de dicho cultivo". CRA apunta directamente a la derogación de los ROE, el mecanismo que impone cupos a la exportación de granos. La negociación que hizo FAA para lograr beneficios sectoriales para sus afiliados sobre la base de la existencia de los ROE la enfrenta por el vértice.
"El acuerdo que realizamos con el gobierno nacional ha despertado inquietud y críticas en nuestros colegas", admitió Príncipe sin esquivarle al bulto. Y agregó: "Pero hay que decir que la Federación Agraria tiene autonomía gremial y nos parece correcto que dialoguemos con los gobiernos para defender la situación de los pequeños productores.
Las críticas son bienvenidas porque expresan opiniones diferentes sobre nuestro propio accionar".
Luis Etchevehere, presidente de SRA, fue más cauto en sus declaraciones.
"En una economía que produce casi 100 millones de toneladas de granos y oleaginosas, tomar medidas activas para pequeños productores de hasta 600 toneladas al año parece poco efectivo para contemplar una realidad internacional de fuerte baja de precios, apreciación del dólar y persistencia de altas retenciones y cupos a las exportaciones, pese a las necesidades de divisas del país", argumentó. Etchevehere aparece como el dirigente con mayor interés en mantener a flote el accionar político de la Mesa de Enlace, para lo cual aspira a encontrar en la reunión de hoy una hoja de ruta que le permita a la
Mesa guiarse en medio del proceso electoral. Pero es probable que no encuentre eco. Para Príncipe, "la única virtud de la Mesa de Enlace es que ha mantenido la unidad a pesar de las diferencias. Pero esa unidad no ha tenido resultados concretos a la vista.
Y eso no le quita méritos porque no es responsabilidad sólo de la Mesa de Enlace. Las políticas agropecuarias las hace el gobierno nacional".
Consultado sobre qué espera del encuentro de hoy, Príncipe señaló que "tenemos que buscar puntos en común que nos permitan seguir trabajando". Pero la formulación no pareció contenerlo, ya que a renglón seguido indicó que "la Federación Agraria cambió de estrategia. La Mesa de Enlace no es nuestra prioridad". A Príncipe también se le criticó el haber roto un acuerdo no escrito por el cual ningún referente de la Mesa de Enlace se reuniría con el gobierno sin la presencia de los otros referentes.
Es decir, o iban todos a la reunión o no iba ninguno. El tema fue uno de los ejes de campaña de la elección de FAA en diciembre. Orsolini aseguraba a quien quisiera oírlo que él no estaba dispuesto a respetar ese acuerdo.
Ahora Príncipe parece haber tomado la posición de su anterior opositor, decisión que justifica en la necesidad de darle una solución a los problemas de los chacareros. "La Federación Agraria mantiene el diálogo y mesas de trabajo con diversos actores vinculados a la vida del campo. Ellos (la Sociedad Rural, Coninagro y CRA) también representan a otras opiniones del campo. Podemos coincidir o no, pero no debemos dejar de decir nuestras opiniones", aseguró en ese sentido.
La cuarta pata de la Mesa la conforma Coninagro. La entidad es dirigida desde diciembre pasado por Egidio Mailland, quien enfatizó este punto, el de quién habla con el gobierno nacional, al decir que "es un tema a debatir en profundidad".
El debate está abierto.
El dirigente que remplazó a Eduardo Buzzi al frente de la entidad dijo que "la Mesa de Enlace no ha tenido resultados concretos a la vista".
Fuente: Diario Tiempo Argentino
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