La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación explicó que los precios de los cereales permanecerán altos durante el próximo año debido a condiciones meteorológicas desfavorables, las reservas escasas y problemas del suministro.
En el último informe sobre perspectivas alimentarias, la organización internacional informó que el suministro de la mayor parte de los cereales es mucho más reducido que en los años anteriores, pero que, al mismo tiempo, la demanda aumenta tanto para alimentos como para derivados y uso industrial.
"Las reservas, que ya eran bajas al comienzo de la temporada, se espera que permanezcan bajas debido que la producción mundial de cereales puede ser suficiente tan solo para cubrir la utilización esperada", precisó la FAO.
El informe señaló además que los precios internacionales de los cereales están alimentando la inflación de los productos alimentarios a nivel doméstico en muchas partes del mundo.
Entre ellos citaron el aumento en los precios al por menor de alimentos básicos como el pan, la pasta, la carne y la leche. Sostiene que los productos lácteos han sufrido las mayores subidas comparadas con el año anterior (entre 80 y 200 por ciento más).
El uso energético
La FAO también añade que los precios al alza del petróleo han hecho subir los precios de los cultivos agrícolas y disparar la demanda de los cultivos utilizados para producir biocombustibles, especialmente azúcar, maíz, colza, soja, aceite de palma y otros cultivos oleaginosos, así como el trigo.
En detalle, la organización de las Naciones Unidas explicó que los problemas de suministro acompañados de una fuerte demanda de biocombustibles disparó inicialmente los precios del maíz. Pero que con el aumento masivo de las plantaciones y las expectativas de una cosecha récord este año, los precios han comenzado a bajar. No obstante, en setiembre último eran 30 por ciento más que en igual mes del año anterior".
Los precios de la cebada, también subieron últimamente, debido a los problemas de suministro en Australia y Ucrania, y la menor disponibilidad de maíz y otros granos utilizados para biocombustibles. El elevado precio de los derivados también ha incrementado el costos de la producción animal y ha llevado a un incremento de los precios del ganado, añadió la FAO.