Los dueños de camiones nucleados en la Cámara Argentina del Transporte de Cargas (Catac) reclamaron ayer al administrador Federal de Ingresos Públicos, Alberto Abad, que controle los volúmenes de granos ingresados a los principales puertos, a fin de combatir la evasión.
La petición fue elevada por Rubén Agugliaro, presidente de Catac, cuando pasaron 10 días de que el sector levantara el lock out que durante cuatro jornadas impidió el transporte de granos en plena cosecha gruesa, que se espera sea récord, y perjudicó a otros sectores como el lácteo y el ganadero.
Si bien la protesta se levantó, en medio de una fuerte presión por parte del Gobierno, con el compromiso de los dadores de cargas acopiadores, productores, bolsas de cereales y exportadores de pagar las tarifas Catac vigentes en cada provincia, los transportistas iniciaron en los últimos días nuevas negociaciones para lograr un control efectivo de los camiones ingresados a las dársenas portuarias.
La intención de los dueños de camiones era colocar una oficina de control en Rosario y Buenos Aires, entre otros puertos, a fin de verificar que haya coincidencias entre la carta de porte indispensable para transportar el grano, el tonelaje y los kilómetros recorridos por cada camión. También querían establecer puestos similares en las plantas de acopio, contaron fuentes sectoriales. "El control a cargo de Catac era parte del acuerdo que levantó el paro", dijo Agugliaro a El Cronista en alusión al convenio suscripto el pasado jueves 8.
Pero los dadores de carga rechazaron la pretensión al considerar que estaba fuera del acuerdo y que no sólo dificultaría el proceso productivo, sino que podría atrasar embarques con el consiguiente daño económico.
Ante la negativa, el representante de Catac expuso que corresponde a "Abad tomar cartas en el asunto". Desde diciembre, el funcionario viene actuando de intermediario entre las partes en conflicto por la tarifa para el transporte de granos. La semana pasada resolvió subir las retenciones de Ganancias a los operadores de granos que no se inscriban en el registro de la actividad, a fin de evitar las operaciones en negro.
En ese marco, Agugliaro dijo que Catac esperará un tiempo prudencial, que no especificó, para que la Afip pueda poner en marcha esos controles en los puertos. "Esa es la forma de evitar el negociado del comercio de granos en negro que salen por los puertos", lanzó el dirigente.
Desestimó, además, que el sector transportista esté pensando en romper nuevamente el diálogo y abogó para que la Secretaría de Transporte convoque a la brevedad a la comisión negociadora que discutirá aspectos como bancarización del pago de los fletes; control de la situación previsonal de los choferes y condiciones de seguridad e higiene, entre otros.
El sector transportista, además, se encuentra a la expectativa de una actualización en los cuadros tarifarios vigentes. Es que el reciente acuerdo fijaba un plazo de 20 días para que las provincias convocaran a audiencias a fin de adecuar las tarifas al esquema Catac.
Fuente: Cronista Comercial