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MUJERES RURALES

Patricia Gorza: "La degradación de las instituciones está vinculada a la atomización del sector agropecuario"

15/05/2026 11:51 hs

Patricia Gorza es una de las caras visibles de la Asociación Civil Mujeres Rurales, entidad que pone en valor a la ruralidad y rompe los candados que les cercena oportunidades por inentendibles condiciones de género. Todo Láctea fue el lugar de encuentro con Campo en Acción, donde la líder dejó más que definiciones, expuso una manera de darle batalla a las complicaciones de la vida misma.

-Cuénteme un poco brevemente la historia y la historia de cómo comienzan y por qué comienzan.

-Mira, comenzamos en el 2019 en Saladillo, en la plaza de enfrente del municipio, en un encuentro de mujeres al que nos invitó el intendente por el día de la mujer rural. Y nos conocíamos todas las que estábamos ahí, haciendo un poco de catarsis, ya que todas participábamos en otras instituciones, dijimos por qué no nos conectamos en un grupo para compartir información. Arrancamos así, éramos ocho.

-¿Con qué objetivos?

-Con el objetivo de compartir información en ese momento, de decir puesto todas participamos en distintas instituciones pero nos costaba mucho poner en agenda de las otras instituciones, por ahí temas que nos preocupaban más a nosotras.

-¿Sentían o sienten que siempre estaban en un segundo plano en este sector?

-Sí, claro. Vos pensá que hoy que la mujer ocupa un rol importante, más visible y todo, solamente conforman el 7% de las comisiones directivas en todo del país de las instituciones agropecuarias; y hay instituciones de la Mesa de Enlace que no tienen una sola mujer en su nómina de consejo directivo. Falta un montón, que haya muchas mujeres no significa que esas mujeres estén ocupando lugares de decisión: son dos cosas distintas. Nuestra institución brega por visibilizar a todas las que participamos o estamos en la ruralidad; brindarles formación y que puedan ocupar lugares y espacios de decisión, porque no alcanza con ser muchas si no tenemos acceso a poner en discusión una agenda propia, a poder incidir en los temas, y a darle una mirada diferente a los temas que ya están en agenda. Ese protagonismo lo podemos lograr por leyes o por decisión propia; y creo que esa es una discusión que no está dada. Personalmente, digo personalmente porque no hay una postura institucional tomada en el real. Personalmente, yo creo que las leyes de los cupos han servido para abrir camino; después cuando te dicen pero está la hija, la nieta, la mujer, la hermana; es verdad. Ahora, sin esa ley, la verdad es que antes de eso había un 2% de participación femenina en el Congreso Nacional; entonces, sirve la ley del cupo y tal vez sea el primer paso para abrir camino. Después, eso tiene que venir acompañado de un montón de cosas, de las capacidades; porque además no nos sirve solamente tener mujeres en los lugares de decisión, sino que esas mujeres tengan una perspectiva de género al respecto. Porque si van a llevar la misma agenda, la misma mirada y las mismas acciones machistas dentro de las comisiones que los varones; es lo mismo que no tener una mujer.

-Vos dijiste que las que se suman tienen que tener protagonismo en algo o estar activas en algo.

-No, tienen que tener ganas de participar, no necesariamente tienen que tener protagonismo. De hecho, a las mujeres les cuesta mucho el protagonismo, no por no querer tenerlo, sino porque a veces los costos que se pagan en las comunidades chicas de tener protagonismo es alto. Nos ha pasado, que algunas asociadas que han levantado perfil por algún tema puntual, coyuntural de la zona y que después pagan un costo familiar. La gente no está acostumbrada que por ahí sea la mujer la que salga en la nota en la tele, y eso genera fricciones en lo en la vida cotidiana.

-¿Cómo es el caso de tu familia, en tu relación?

-Yo vengo de una familia con un matriarcado muy fuerte. Una abuela que enviudó muy joven con cuatro hijos varones en medio del campo, que se puso el hombro la producción y la familia; de tener que criarlos, y por la rama de mi mamá lo mismo. Entonces, venimos de una historia familiar donde las mujeres siempre tuvieron que competir por ese rol, estaba dado por desgracias familiares, por circunstancias. Entonces, por ahí no hay fricciones en mi familia porque está dado así desde siempre, pero sé que es la excepción a la regla, que no es lo común.

-¿Cuál es tu mirada de la Mesa de Enlace, del trabajo que se ha hecho histórico?

-A ver, pongamos una fecha, desde el conflicto del 2008 en adelante. Yo creo que estamos en una situación compleja de las instituciones agropecuarias y en particular de la Mesa de Enlace. Hay una degradación de las instituciones que no tiene que ver con las personas que lo representan, sino que tiene que ver con una atomización que se produjo en el sector agropecuario, incluso después de la 125. Y también con una nueva forma de participación que no termina de cuajarse. Ya que estamos en Todo Láctea, creo que no termina de cuajarse ya que la mirada sigue siendo tranquera adentro, sigue siendo productiva: ¿Cómo producimos más? ¿Cómo achicamos el costo? Y renegamos con la diaria todos los días y nunca hay lugar para la participación que requiere compromiso en las instituciones. No importa lo que uno diga, pues podemos estar de acuerdo con lo que hacen y significa un esfuerzo enorme porque lo hacen las personas que están ahí; pero el acompañamiento de las bases hoy es muy chico, no hay compromiso del productor.

-El modelo que hay en Brasil, la Confederación Nacional Agropecuaria, ¿es un modelo a mirar?

-Nosotros en el 2010 estuvimos en Brasil. En ese momento con Juan Cruz Jaime, que había hecho un estudio junto con las dos bolsas Rosario y Buenos Aires, sobre cómo funcionaba la gremial agropecuaria en Brasil y en Estados Unidos. Yo creo que al modelo brasilero no podemos importarlo porque Argentina tiene otras particularidades, sobre todo políticas. Pero sí es un modelo del cual sacar lo mejor y ver cómo creamos un modelo propio. Sí, los productores tienen que tener participación en política y la bancada ruralista en Brasil funciona, pero en Brasil funcionan todas las bancadas: la ruralista, la de los evangelistas, la de los empresarios. En Argentina, la obediencia debida de los partidos políticos, hace que después del 2008 que tuvimos los agrodiputados, y que pasaron sin pena ni gloria; creímos que iba a ser maravilloso a nivel legislativo y no fue así. Eso también provocó mucho desgaste y mucho descreimiento en los productores en la posibilidad de hacer cambios. Entonces, creo que Argentina se debe un debate interno y las instituciones se también. No sé si podemos tener una única gremial como en Brasil, la CNA, que nuclea más de tres millones de productores agropecuarios; que pagan una cuota la cual aportan voluntariamente, y eso sostiene la estructura política del bloque de la bancada ruralista, de todo esto estamos muy lejos.

-¿Cómo ves el contexto político y económico actual, la gestión de Milei, en relación al sector?

-Depende de la producción en la que te pares a mirarlo. En términos generales, veo una situación muy compleja en las economías regionales. Nosotros trabajamos con las mujeres de nuestra organización, muchas abocadas a economías regionales: el sector de la lana, el de los vinos en Mendoza, el de la yerba mate. Son sectores que hoy están muy muy golpeados, donde la rentabilidad es muy finita, en el mejor de los casos es finita. Entonces yo veo ahí un deterioro complejo de esa matriz productiva; y después lo que veo de la política esta es que no es diferente a todas las anteriores, siempre vamos al esquema de concentración. Siempre vamos a ese esquema porque la rentabilidad para el pequeño productor es cada vez más chica, para el mediano se sostiene como puede, entonces termina tirando la toalla; y el más grande sigue creciendo y siendo más grande y la producción queda concentrada de pocas manos. Eso no cambia, eso pasa desde hace 30 años y ahora no es diferente y eso creo que es más preocupante que las medidas coyunturales de gobierno que pueda haber. Políticas de Estado no hay en este país, son todas medidas de gobierno. Entonces, como son simples medidas de gobierno a alguno le va a ir mejor, otro le va a ir peor; y algunos están de acuerdo con lo establecido y otros que no. Ahora, como política pública no estamos teniendo discusión, no hay políticas públicas para adelante; pero sí claramente la tendencia es la concentración y creo que eso es algo a atender urgente si es que queremos seguir teniendo esto que vemos hoy acá, un interior productivo pujante.

Miguel Eugenio Ruberto / Campo en Acción

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