La embajadora argentina en Venezuela, Alicia Castro confirmó ayer que autoridades de Sancor se reunirán esta semana en Caracas con funcionarios venezolanos para avanzar en un plan de salvataje de la cooperativa lechera, que involucra una suma de 120 millones de dólares y que no le haría perder su condición de cooperativa.
Castro señaló que no se trata de una adquisición del manejo de la empresa, sino que se está proponiendo un "adelanto de compras directas de leche en polvo y de leche materno infantil" que hoy son trianguladas por una compañía lechera de Nueva Zelanda.
"Es un proceso que está en análisis, ya hubo reuniones con uno de los bancos venezolanos que financiaría la operación y va a haber esta semana reuniones de funcionarios de Sancor con ministros", señaló.
"Sancor va a poder seguir funcionando como cooperativa", explicó Castro. "Es una asociación muy virtuosa. La cooperativa sigue como tal, Venezuela no se apropia de capital ni interviene y se beneficiaría con tener un tonelaje seguro de leche en polvo y poder desarrollar su industria de aquí en más", agregó.
Por otra parte, la embajadora explicó que "la necesidad es de 120 millones de dólares que involucra deuda contraida durante la crisis de los 90 más capital de trabajo, para ponerse a punto y desarrollar operaciones. Si Venezuela contribuye a solventar una porción de capital de trabajo, Sancor podría poner a trabajar todas las plantas y a sus trabajadores".
Un cambio de rumbo
Sobre la posibilidad de que la cooperativa deje de lado la carta de intención firmada con Adecoagro, la compañía donde el magnate George Soros tiene intereses, Castro explicó que "lo que propuso el Grupo Soros es a cambio de un porcentaje accionario; en cambio, esto es una propuesta de salvataje financiero, con compras anticipadas de leche en polvo y de leche materno infantil para distribuir en los sectores sociales más necesitados", reiteró.
Señaló que "si el gobierno de Venezuela puede hacer un aporte económico y el Banco Nación refinancia la deuda como un aporte a 12 ó 20 años y si se hace un proceso de transferencia de tecnología, con esto ganaría Venezuela".
Explicó que el gobierno de Hugo Chávez compró la planta de Parmalat y que "allí Sancor podría aportar, con supervisión del Instituto Nacional de Tecnología Industrial, y a lo mejor se podría constituir una sociedad argentino-venezolana para exportar a otros países, con capitales mixtos que podrían ser dirigidos a achicar la deuda de Sancor".
Fuente: La Capital