Al respecto, El Ingeniero Agrónomo, Elián Tourn, Agente de Proyecto de Cambio Rural perteneciente a INTA Bordenave, destacó “es la única formulación orgánica que existe en el mundo que resulta efectiva en colmenas con gran desarrollo de cría y sin restricciones ambientales”. Además, el profesional indica que su uso no requiere que las abejas lo consuman, evitando su intoxicación; al tiempo que disminuye de 5 a 1 las visitas necesarias para su aplicación, por lo que reduce un 20 por ciento el consumo de combustible fósil en la producción apícola.
El tratamiento que acaba de ser aprobado por SENASA, se aplica a través de tiras de celulosa de liberación lenta, impregnadas con la solución acaricida. Estas tiras deben colocarse entre los cuadros de cría y retirarse a los 42 días.
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