En Corrientes se realizará hoy una asamblea nacional. Asistirán los presidentes de la Sociedad Rural
Argentina y CRA. Se efectuará el lunes un paro en Trenque Lauquen.
La suspensión de las exportaciones de carne y la presión del Gobierno sobre toda la cadena ganadera están causando un creciente malestar entre los productores agropecuarios y también en los habitantes de los pueblos que viven de la actividad.
Hoy se realizará en la ciudad correntina de Mercedes una asamblea nacional de productores de la que participarán ganaderos de Corrientes, Formosa, Chaco y Entre Ríos. La reunión contará con la participación del presidente y del vicepresidente de la Sociedad Rural Argentina, Luciano Miguens y Hugo Biolcatti, respectivamente.
Además, asistirá el presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Mario Llambías, y confirmaron su presencia legisladores provinciales y los intentes de Santo Tomé, General Alvear y Curuzú Cuatiá.
La SRA recordó en un informe que en el país existen 190.000 ganaderos y unos 488 establecimientos frigoríficos que emplean en forma directa unos 60.000 trabajadores -"más que la industria automotriz", señala el trabajo- que participan de la faena de unos 14 millones de cabezas de ganado anuales.
El lunes próximo se realizará en Trenque Lauquen la segunda marcha de protesta y cese de actividades de productores agropecuarios del oeste bonaerense, a la que también se adherirán los comercios de la zona.
La primera acción de reclamo contra las medidas del Gobierno se efectuó el lunes pasado en el partido bonaerense de Salliqueló.
Recurso judicial
Por su parte, el presidente de la Sociedad Rural de San Luis, Guillermo Pagano, interpuso ayer ante la justicia federal una acción de amparo para solicitar la prohibición de "no innovar" en las restricciones a la exportación de carnes impuesta por el gobierno nacional por 180 días.
El dirigente del campo, en representación de la entidad que preside, solicitó la declaración de inconstitucionalidad de la resolución del Ministerio de Economía de la Nación N° 114/200 junto a una medida cautelar. Pagano explicó que la presentación se realizó para "impedir un mayor daño para los asociados" a la entidad. Y, también, para que en el país "se evite la aplicación de tal irrazonable resolución hasta que haya sentencia definitiva".
En la descripción de los hechos que fundamentan la demanda, los ruralistas sostienen que "en una actitud totalmente irrazonable y demagógica el Gobierno, a través del Ministerio de Economía y Producción de la Nación dictó la resolución 114/2006, mediante la cual se suspenden por el término de 180 días las exportaciones para consumo de carnes producidas en la Argentina con el baladí argumento de que un incremento de la demanda internacional produce un crecimiento en los precios de la carne vacuna tanto inusitado como injustificado".
Afirman, además, que en la misma resolución "se ha exceptuado a los exportadores más poderosos que poseen en el comercio internacional lo que se denomina cuota Hilton y que son aquellos exportadores de los cortes cárneos más caros, los que inciden mayormente en cualquier precio interno nacional".
Esa excepción, afirman, "viola la garantía constitucional de igualdad ante la ley e impide a la gran masa de exportadores que comercian con mercados menos exigentes que compren carnes argentinas". Los productores denuncian, además, que "se ha pretendido encuadrar la situación en un estado no definido ni expresado de emergencia nacional por el supuesto aumento de los precios para el consumo popular", sin que exista en el país situación de conmoción pública o estado generalizado de conflicto para el dictado de la medida.
Para los hombres de campo "el problema no se soluciona con los dichos de un Presidente exaltado y un grupo de piqueteros actuando con posterioridad a la medida en el Mercado de Liniers, que sólo comercializa el 18% del ganado del país, sino que el problema es la propia reglamentación del Estado nacional, que desde hace muchos años no varía la forma de faenamiento de la hacienda vacuna destinada al consumo".
En ese contexto sostienen que "si tan sólo se cambiara la faena por mitades del animal, esto es lo que se conoce como media res, y se lo hiciera por cuartos, claramente el mercado establecería precios distintos según los cuartos exportables y los de consumo interno, que paradójicamente son los más baratos".
Finalmente, los ruralistas sostienen que las medidas adoptadas por el Gobierno afectan el prestigio internacional del país.