El equipo está casi completo con tambores de miel orgánica producida en las islas del Paraná. Desde la ciudad de Crespo partirán en pocas horas 22 tambores precintados y con la leyenda "miel biologique" en sus laterales.
"Es un proyecto que encaramos hace tres años, viendo que la cosecha tradicional de miel cada vez se complicaba más" explica a Campo en Acción el productor apícola Guillermo Ruberto, responsable de este singular proyecto, mientras acciona el elevador que carga, sobre un camión, otro tambor con destino al puerto de Buenos Aires, donde serán embarcados rumbo a Francia.
"Hay que darle valor agregado y esta es una posibilidad más" asegura. El kilo de miel orgánica a granel cotiza a u$s 2,30 - 2,40, un dólar más que la convencional.
El proyecto que recibió el apoyo del Consejo Federal de Inversiones- permitió desarrollar un colmenar en los únicos lugares que están "aislados" para un proceso absolutamente liberado de los agroquímicos: las islas.
En la zona de Curtiembre, en el Paraná Medio, está instalado el apiario.
"Esta es la segunda cosecha. Es una partida chica, 22 tambores con 7.000 kilos, ya que tuvimos muchos problemas con las inundaciones. Hay una diferenciación de precios, que en un año normal con buenos rindes, te permite hacer una buena diferencia".
Ruberto no deja de mencionar la primera cosecha en 2006, también pequeña, que fue comprada por un fraccionador de Buenos Aires: "La vendió como miel argentina a Finlandia, con etiqueta en finlandés y en sueco. Eso nos llenó de satisfacción ya que es el camino, el horizonte, darle valor agregado a una miel orgánica que de por sí es diferente" explica, sobre aquella experiencia.
Monitoreo
La Unión Europea realiza un detallado monitoreo, con medidas estrictas de la producción orgánica. Los temores a cualquier elemento contaminante extreman las precauciones. Las exigencias, además de las del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), pasan también por el informe de certificadoras privadas que están homologadas por la UE o por Estados Unidos.
"Hay que tener una producción que esté a -por lo menos-, 3,5 kilómetros de cualquier cultivo de soja. La distancia es el radio de libación de las colmenas. Eso nos manda a las islas, que es el único lugar que queda".
Crisis con buenos precios
En algunas horas el camión con la miel orgánica entrerriana partirá hacia el puerto de Bs. As. Con casi tres décadas dedicadas a la producción, comercialización, acopio y exportación de mieles, Guillermo Ruberto es una referencia en el sector.
Su opinión sobre el momento de la apicultura no es muy halagüeño: "Estamos en una crisis muy profunda y no por los precios o por falta de mercado" dispara. "Los precios son razonables. El problema es la frontera agrícola, que creció y desplazó otras alternativas. Acá solo se piensa en el monocultivo de soja, eliminando otras posibilidades de cultivos o procesos ganaderos, que se complementan con la apicultura, una actividad que nuclea a muchas familias".
"La política nacional de desincentivar la ganadería, con menos pradera y más soja nos afecta, no por el cultivo en sí, sino por los procesos con agroquímicos. Eso se ve con claridad en los bajos rindes".
Por último, el productor apícola le tira el guante a las próximas autoridades provinciales "que podrán demostrar si acompañan o no el desarrollo de un mercado de miel fraccionada de este nivel (el de las orgánicas), que le de un valor agregado importante a la producción apícola, en una provincia que se perfila como gran productora de alimentos".
Campo en Acción