Saltar menúes de navegación e información institucional Teclas de acceso rápido Actualidad
Técnica Actualidad

Manejo de la nutrición en cultivos de maíces tardíos y sorgo

“Las dosis de Nitrógeno que optimizan el rendimiento en los maíces tardíos son menores comparadas con los maíces sembrados en fecha óptima (tempranos)”. Así lo señaló Pedro Barbagelata, técnico de la EEA Paraná del INTA.
16/11/2015 15:14 hs

Dijo también que la necesidad de fertilización de cultivos, y más específicamente la cantidad de fertilizante a aplicar, es una de las decisiones más importantes que debe tomar un productor alrededor de la implantación de los mismos, sobre todo en años como estos que estamos transitando.

El investigador explicó que la inversión en fertilizantes constituye una parte importante de los costos totales de producción. Es por eso que una fertilización ajustada a las necesidades reales de cultivos contribuirá, por un lado, a que éstos no vean limitado su crecimiento por escasez de nutrientes, y por otra, a que la inversión en fertilizantes sea la necesaria para obtener un retorno económico adecuado.

Todo comienza a través del muestreo y análisis de suelo

La forma más sencilla, práctica y económica de evaluar este desbalance de nutrientes en el suelo y determinar las necesidades de fertilización de los cultivos es a través del muestreo y análisis de suelo. En Entre Ríos los nutrientes más importantes son nitrógeno (N) y fósforo (P).

Respuesta en Maíces tardíos y Sorgo

Fertilización nitrogenada

Barbagelata dijo que a pesar de que los requerimientos nutricionales del cultivo de maíz sembrado en fecha tardía (diciembre) son los mismos que el sembrado temprano (septiembre), la respuesta en rendimiento al agregado de nitrógeno (N) mediante fertilización es generalmente menor en los maíces tardíos. Explicó que esto es así debido a la mayor cantidad de N disponible en el suelo para los cultivos tardíos respecto a los tempranos, fruto de la mayor mineralización de la materia orgánica del suelo que ocurre en los meses más cálidos del año.

“No obstante lo cual, la recomendación es fertilizar con Nitrógeno (N) los maíces tardíos y mantener el mismo umbral de N objetivo (suelo + fertilizante) que en los maíces tempranos, que en nuestra zona es de 120-130 kg de N disponible/ha”, dijo Barbagelata.

Maíces de segunda

Acerca de la fertilización en maíces de segunda el profesional subrayó que “es muy distinto el caso en maíces de segunda, implantados luego de la cosecha de un cultivo de invierno (generalmente trigo, colza o cebada), situación en la cual el cultivo encontrará, en la mayoría de los casos, un perfil de suelo con muy baja disponibilidad tanto de Nitrógeno (N) como de agua.

Fertilización fosfatada

Acerca de la fertilización con fósforo Barbagelata detalló que el criterio para definir la dosis de fósforo (P) a aplicar en maíces tardíos no debería diferir de aquel utilizado en maíces tempranos. Dijo también que en nuestra región, el umbral de fósforo (P) en suelo, por debajo del cual las probabilidades de tener respuesta a la fertilización con fósforo son mayores, ronda los 12 ppm de fósforo (P) determinado por el método de Bray.

“La dosis de fósforo (P) a aplicar debería ajustarse en función del rendimiento objetivo del cultivo y la concentración de fósforo en granos (2.7 kg de P/Ton de granos de maíz), es decir, para un rinde estimado de 7.5 Ton/ha la dosis de P a aplicar debería ser alrededor de 20 kg de P/ha (equivalentes a 100 kg de FDA/ha), si el objetivo es al menos mantener los niveles de fertilidad fosfatada actual de nuestros suelos”, destacó el profesional.

Otros nutrientes

Por la misma razón que aumenta la cantidad de Nitrógeno en suelo en maíces tardíos (mayor mineralización de la materia orgánica del suelo), la disponibilidad de otros nutrientes como el azufre (S) y el zinc (Zn) también aumentan marcadamente. Para nuestra región esto implica que las probabilidades de respuesta a estos nutrientes en maíces tardíos, así como en sorgo, son más bajas que en cultivos sembrados tempranos, enumeró Barbagelata.

Fuente: INTA Paraná

Envía tu comentario

Teclas de acceso