Con rendimiento alto, maquinaria propia, sin arrendamiento y un flete corto de 50 km, la soja de 1ª ocupa el segundo mayor margen bruto por hectárea, detrás del maíz. Pero cuando se tiene en cuenta la relación margen bruto/costo operativo, la soja de 1ª, por ser un cultivo más barato, supera al maíz. Cuando se analiza la opción con arrendamiento, en tanto, la soja de 1ª es el único cultivo que presenta todos los valores de margen bruto positivos.
Para elaborar el trabajo se aplicó el método de presupuesto parcial o costo operativo para el cálculo del margen bruto por hectárea, teniendo en cuenta que es una herramienta útil cuando hay que definirse entre diferentes cultivos y niveles tecnológicos, que no implican modificaciones profundas en la estructura de la empresa.
El margen bruto, recuerda el informe del INTA, se calcula por diferencia entre el ingreso bruto y el costo operativo o costo directo, tanto "fijo como variable" en función de su dependencia con el rendimiento.
A las recnologías recomendadas para lograr un rendimiento alto, en esta oportunidad los técnicos del INTA le incorporaron otras alternativas a efectos de evaluar su impacto sobre los costos operativos y los márgenes brutos/ha, como herramienta de decisión. Ellas son:
- Dos rendimientos alternativos (medio y bajo) sobre el rendimiento esperado con la tecnología evaluada (rendimiento alto).
- Siembra directa en todos los cultivos.
- Uso de maquinaria propia y contratada para la siembra y protección del cultivo, siendo la cosecha contratada en todos los casos.
- Con y sin arrendamiento de la tierra, ante el desarrollo logrado en los últimos años por la primera opción.
- Tres distancias alternativas de flete corto, para la primera comercialización (considerando como ejemplo un productor que diste 25, 50 ó 75 kilómetros de una cooperativa).
- En soja se consideró como alternativas la soja de 1ª y 2ª con uso de variedades resistentes a glifosato o round up (RG o RR).
Para evaluar el arrendamiento, se estimó un egreso promedio por este concepto equivalente a 5,5 qq de soja/ha/durante los seis meses de ocupación del lote por el cultivo (9-13 qq de soja/ha/año).
Asimismo, para el cálculo del costo de las labores se consideró, por un lado, el uso de maquinaria propia en la implantación y protección, que incluye los costos operativos de la maquinaria agrícola; y, por otro, para la maquinaria contratada se usaron los precios por labor.
Los rubros labores, semillas y agroquímicos constituyen la parte "fija" del costo operativo o directo, ya que no depende de los rendimientos y permanece inmovilizada durante los seis meses del desarrollo vegetativo del cultivo. Sobre este subtotal se calculó un 6 % de interés por seis meses, en coincidencia proporcional con una tasa media (entre activa y pasiva) del 12 % anual.
La estimación de los gastos de cosecha contratada se realizó sobre la base de un 8 % del ingreso bruto (IB). Este rubro, junto a la comercialización, constituyen la componente "variable" del costo directo, ya que dependen o varían con los rendimientos obtenidos.
Los gastos de comercialización, teniendo en cuenta que para el caso se considera un productor de la zona que entrega a una cooperativa, contemplan un 3 % sobre IB de gastos de comisión, un flete corto medio de 50 km (y dos alternativos: uno menor de 25 y otro mayor de 75 km para evaluar su incidencia sobre los costos operativos totales y sobre los márgenes brutos/ha) más un flete largo a Rosario de 150 km y $ 0,45/q de gastos de secada sobre una base de 5 puntos promedios.
Los precios de los granos son los "esperados a cosecha" según cotizaciones publicadas al 28/09/06 por el MAT de la Bolsa de Cereales de Rosario ($51,07/q para soja). En tanto que los precios de los insumos y servicios fueron los vigentes en la zona a la misma fecha, todos sin IVA. Otros precios de referencia a destacar fueron los del gasoil y el dólar de $1,51/l y $3,095/U$S, respectivamente.
De acuerdo con la tecnología recomendada y evaluada en el trabajo, los rendimientos esperados en condiciones agroclimáticas normales serían: 35 qq/ha para la soja de 1ª, 25 qq/ha para la de 2ª. A los efectos de contar con un análisis de sensibilidad de los márgenes brutos, se consideraron tres niveles de rendimientos esperados para la misma tecnología: alto, medio y bajo. En soja de 1ª de 35, 24 y 18 qq/ha, en soja de 2ª de 25, 21 y 15 qq/ha.
Ante la relación de precios insumo-producto considerada, cuando se analizan opciones de base: flete corto medio de 50 km, con MP (maquinaria propia), SA (sin arrendamiento) y con los niveles altos de rendimientos esperados de acuerdo al planteo tecnológico recomendado y en condiciones agroclimáticas normales, la soja de 1ª base arroja un CD (costo directo) total de $ 743/ha y un MB (margen bruto) de $ 1.045/ha.
El impacto de disminuir 25 km el flete corto de la primera comercialización genera sobre la opción base una disminución del CD del 2 % y un aumento del MB del 1 %; aumentar el flete y usar MC (maquinaria contratada) aumenta el CD en un 1 y 4 % y disminuye el MB en un 1 y 3 %, respectivamente. El mayor impacto se produce por el arrendamiento que aumenta un 38 % el CD y disminuye el 27 % el MB/ha.
La soja de 2ª, por su parte, arroja un CD total de $ 683/ha y un MB de $ 594/ha. El impacto de disminuir 25 km el flete corto de la primera comercialización, genera sobre la opción base una disminución del CD del 2 % y un aumento del MB del 2 %; aumentar el flete y usar MC aumenta el CD en un 1 y 4 % y disminuye el MB en un 1 y 5 %, respectivamente. El mayor impacto es por el arrendamiento que aumenta un 41 % el CD y disminuye el 47 % el MB/ha.
Los pronósticos del USDA
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, según su sigla en ingles) mantuvo la última semana su pronóstico en 43,7 millones de toneladas para la cosecha de soja argentina del período 2006/07, sin cambios respecto de su estimación anterior. Las exportaciones de soja de la Argentina serían de 7,1 millones de toneladas en 2006/7, con un leve incremento al pronosticado en septiembre. Para el mismo ciclo, el organismo mantuvo su proyecciones de la cosecha de maíz, que estimó en 17,5 y del cereal en 11,5 millones de toneladas. El USDA también mantuvo su pronóstico de la producción de trigo en 13,25 millones de toneladas.
Comparación con los otros granos
El mayor margen bruto/ha, en la opción base de comparación del análisis efectuado por el INTA Paraná (rendimiento alto, MP, SA y flete corto de 50 km), lo ofrece el maíz, seguido de la soja de 1ª, luego el girasol y el sorgo granífero y por último la soja de 2ª. Este orden apenas se altera con la disminución del flete corto a 25 km, pero manteniendo el rendimiento alto, MP, SA aunque es obvio que los valores obtenidos son algo mayores. En ese caso la secuencia del MB/ha máximo también corresponde al maíz, seguido de la soja de 1ª, luego el sorgo granífero, el girasol y la soja de 2ª.
Si bien el maíz con rindes altos arroja resultados que superan en orden de importancia a la soja de 1ª, es el cultivo que presenta mayores CD desde la siembra hasta la cosecha, siendo los insumos más significativos la semilla y los fertilizantes, requiriendo por ende una mayor erogación en implantación. Ello se acentúa en los costos de cosecha, acondicionamiento y transporte, que son mayores que los de soja y girasol por la mayor cantidad de qq/ha. Consecuentemente, la relación porcentual Margen Bruto/Costo Operativo es baja (74).
Inversamente, es la soja de 1ª el cultivo que muestra el mejor valor de esta medida de rentabilidad, debido a sus menores CD, por efecto de la siembra directa y las variedades transgénicas (141), seguido del girasol (91), sorgo granífero (80) y por último la soja de 2ª (67).
Cuando se tiene en cuenta el arrendamiento, se observa que la soja de 1ª, es el único cultivo que presenta todos los valores de MB positivos independientemente del nivel de rendimiento alcanzado. En tanto que la soja de 2ª, el sorgo granífero y el maíz, cuando los rindes son bajos, arrojan MB/ha negativos. El girasol, en tanto, es el único cultivo que con rendimientos bajos y aun con rendimientos medios, muestra el impacto negativo del arrendamiento.