El jefe del Estado presentó el decreto ante un grupo de industriales representativos de los rubros que más crecieron luego de la devaluación, a quienes les pidió que inviertan y no generen inflación. Junto a la ministra de Economía, Felisa Miceli, y el secretario de Industria, Miguel Peirano, Kirchner recibió recibió por espacio de una hora en su despacho a los representantes de las fábricas de autos, autopartes, productos gráficos, metalúrgicos, maquinaria agrícola, indumentaria y calzado.
La excusa para la reunión era anunciar oficialmente la prórroga por tres años del reintegro del 14% que perciben los fabricantes nacionales de maquinaria, que vencía a fin de año y que los industriales venían reclamando desde el verano pasado.
Ese reintegro protege a las fábricas de la competencia de los bienes de capital importados, hoy habilitados para ingresar al país con arancel cero desde cualquier lugar del mundo, precisamente para estimular la inversión en el resto de los sectores. Pero Kirchner les aclaró a los industriales que los incentivos están sujetos a que ellos inviertan y abastezcan el mercado interno en calidad, cantidad y precio adecuados, y les advirtió que está dispuesto a suspenderlos si detecta una conducta contraria.