Mientras el descenso de las reservas mundiales de hidrocarburos y el aumento de sus precios hacen vislumbrar una crisis energética mundial, la Agencia Internacional de Energía (AIE) asegura que los biocombustibles son altamente recomendables como energía limpia y tienen potencial para satisfacer toda la demanda.
El dato surgió del "World Energy Outlook 2006″, que dio a conocer un in forme anual difundido por la AIE en el que señala: "Las nuevas tecnologías de biocombustibles que se están desarrollando en la actualidad, principalmente el etanol lingo-celulósico, podrían hacer que los biocombustibles desempeñen una función mucho mayor, si se superan los retos tecnológicos y comerciales".
Cuando dice "retos tecnológicos y comerciales", no sólo se refiere a los desarrolladores industriales, sino que también alude a los políticos encargados de tomar la decisión de apoyar seriamente este cambio.
El Director Ejecutivo del organismo, Claude Mandel, sostuvo que, aunque el futuro energético parece sucio inseguro y caro, "las nuevas políticas gubernamentales pueden generar un futuro energético alternativo que sea limpio, inteligente y competitivo, un desafío que los líderes de la G8 y los ministros de la IEA plantean a la IEA".
La posición adoptada por la AIE es, sin duda, una buena noticia para la Argentina y Brasil, que en este momento encabezan el apoyo a los biocombustibles en toda la región.
En ambos países, gran parte de las nuevas maquinarias agrícolas ya funcionan con combustibles a base de etanol, tecnología que próximamente podría comenzar a exportarse.
Basándose en el informe, Mandel afirmó además que la energía atómica podría ser una buena opción para sustituir a los hidrocarburos.
"La energía nuclear es una opción potencialmente atractiva para mejorar la seguridad del suministro eléctrico y mitigar las emisiones de dióxido de carbono, aunque la financiación de los costes iniciales de inversión podría seguir suponiendo un reto", explicó.