El recinto operó con 1.000 animales menos que la entrada, ya que estos quedarán para ser subastados el jueves por la firma "Álzaga Unzué y Cía." con su clásico remate especial "Angus y sus cruzas", anticipado una semana.
Los operadores trabajaron desde temprano. Quienes venden en forma particular, no quisieron desprenderse de la hacienda encerrada hasta tanto no vieran el comportamiento del mercado en subasta pública. La jugada fue acertada, en las ventas bajo martillo se volvieron a romper récords en todas las categorías.
El faltante de hacienda, los precios de la reposición y el marco de incertidumbre que todavía reina en el período de transición de gobierno; generaron una suba general. El techo no está claro. El piso puede ser este.
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