Los productores estiman que las ventas ilegales hacia el socio más importante del Mercosur superan a aquellas declaradas en un 100%. Alcanzarían, dicen, valores por 80 millones de dólares.
"Lo que queremos es un mejor control de las fronteras secas y de las exportaciones porque es alarmante el volumen de contrabando de madera aserrada y carbón que se fuga de nuestro país", expresó el titular de la Fepama, Juan Carlos Altieri.
Los directivos de la Cámara Maderera se entrevistaron con los fiscales del Ambiente Ricardo Merlo Faella y José Luis Casaccia, el titular del Servicio Forestal Nacional, Ing. José María Marengo, y representantes de Ventanilla Unica y de la Secretaría del Ambiente (Seam) para delinear una estrategia que permita fiscalizar el destino de las producciones.
Altieri, por su parte, explicó que por un lado está la subfacturación aduanera y por otro el "bicicleteo" de los despachos, en una clara alusión a la corrupción de los funcionarios paraguayos.
El representante de los empresarios aseguró que en la mesa de trabajo forestal que se reúne cada mes incluirán también a delegados de la Cancillería y de la Subsecretaría de Tributaciones.
"Necesitamos el apoyo del Ministerio de Relaciones Exteriores para exigir a Brasil el cumplimiento de una ley binacional que obliga a devolver los productos que son de contrabando, cosa que jamás se aplicó", advirtió Aliteri.