Esta vez, el acto se realizó en Santa Sylvina, pequeña localidad chaqueña a 300 kilómetros de la capital provincial. Participaron unos 200 productores y estuvo el presidente de la entidad, Eduardo Buzzi, quien manifestó: "Con este tractorazo cerramos una primera etapa y abrimos un diálogo a la espera de soluciones de fondo a los problemas que planteamos. Porque no sólo hay que resolver la situación con la banca pública, sino que debemos ir por un programa integral para salvar a las economías regionales".
Antes, el presidente de FAA había hecho una breve historia sobre la capacidad de los pequeños productores del nordeste argentino para resistir a las crisis: "La raza chaqueña es una mezcla de criollos con búlgaros, ucranianos y checoslovacos. Y parece que así han generado la posibilidad para aguantar tantos años de malas cosechas, y a veces malos gobiernos. Pero esa paciencia tiene un límite, y ustedes lo han demostrado en estos días, que han vuelto a salir a la calle con sus tractores, no por un capricho sino por una necesidad".
Santa Sylvina, ubicada en el corazón algodonero del Chaco sobre la ruta nacional 95, soportó en los últimos años siete temporadas seguidas de inundación. Por lo cual, además del reclamo por los 1600 productores que no pudieron solucionar sus deudas con el Nación, se insistió al igual que ayer en Saénz Peña por la urgente reglamentación del Fondo Compensador Algodonero. Pedidos que las autoridades de Federación Agraria se comprometieron a acercar en los próximos días a las autoridades provinciales y nacionales.