El encuentro sirvió para comparar el camino recorrido en nuestro país y el Uruguay, y saber cuáles son los temas pendientes para disminuir los daños que causa.
El auditorio mayor del Inta a pleno reflejaba el interés que despierta este tema para los productores de la región. Estos, junto con investigadores, empresarios, veterinarios, laboratoristas, vendedores de insumos, estudiantes y docentes se dieron cita para aprender un poco más. Es que la capacitación es uno de los factores clave en la superación de una enfermedad altamente nociva para los rodeos lecheros.
Luis Calvinho es el Jefe de la sección de epidemiología y enfermedades infecciosas dentro del área de producción animal del Inta Rafaela, y es uno de los organizadores del evento. Nos cuenta que el objetivo se planteó a través de Aprocal. "Esta entidad nació dedicada al control de la mastitis, y en los últimos años nuclea a distintas personas, con el objetivo de difundir información para su mejora. Es gente que trabaja con el interés de contribuir a la mejora de la calidad de la leche en general", nos dice.
"Uno de los problemas más recurrentes en el tambo es la mastitis, por eso es que tenemos un programa de trabajo y hacemos este tipo de jornadas en distintos puntos del país".
El principal problema que causa la mastitis es una pérdida de la producción, que va desde un 5 % hasta un 10 % o más y los gastos asociados, como el uso de antibióticos, el mayor uso de mano de obra y -lo que le importa más a la industria- es que va a causar un deterioro de la calidad de la leche. El mismo se ve en su composición química que le resta valor y le resta características de mantenimiento de valor en góndola.
La mastitis es una enfermedad infecciosa causada por bacterias, en el 90 % de los casos, que están en el ambiente o que se contagian de animal a animal durante el ordeño. Son bacterias de lo más diversas, pero son unas 10 las que más problemas causan, porque ésta es una enfermedad controlable pero no erradicable. Por esto es tan importante el control de manera permanente.
El recuento de células somáticas (RCS)
En Argentina hubo un cambio importante en el año "98 cuando se incluyó el control de esta enfermedad en los sistemas de pago, cuando se penalizaba el recuento de células somáticas, lo que llevó al productor a mantener este factor a raya. En la actualidad ha habido un descenso importante en el nivel de las células somáticas de la región y del país en general. De 600 mil a 300 a 350 mil por mililitro en la actualidad. "Esto evidencia que se ha trabajado bien, pero queda un largo camino a recorrer para seguir bajando estos registros", nos dice.
La capacitación y la difusión son elementales para poder lograrlo. La investigación también aporta un elemento importante para adaptar tecnología a nuestras características productivas, para que los técnicos y productores tomen esta actividad seriamente, acrecentando así sus conocimientos.
El caso uruguayo
Mette Bowman es holandesa, vive hace años en Uruguay y se desempeña en Colaveco, una entidad similar a Aprocal. Vino a disertar sobre la situación de los equipos e instalaciones de ordeño en tambos de aquel país, el cual presenta características productivas muy similares a la Argentina. "Son países que se pueden comparar bastante bien. Siendo una enfermedad multifactorial, no hay una causa principal, hay varias causas, el manejo del ordeñe de la vaca y su rutina, el apartado de las vacas con problemas, el manejo del secado, la máquina de ordeñe y su mantenimiento sobre todo. Ha sido un avance notorio cuando se empezó a medir las células somáticas en la leche, mejorando así la producción. Ahora está retrocediendo un poco, pero está claro que es importante que haya un estímulo económico para luchar contra la enfermedad. Ahora mismo tiende a hacer un daño invisible, porque la vaca con mastitis produce menos leche, y no son muchos los productores que tienden a bajar el número de vacas con mastitis en sus rodeos, pero si se le da un estímulo, la mayoría le va a dar mucha más importancia", sostuvo.
La importancia del control lechero
Para Eduardo Baravale, -a cargo de Alecol- uno de los indicadores de la salud de la ubre es el recuento de células somáticas (RCS), tanto que a nivel mundial se están aprovechando los muestreos que se están realizando en el tambo a partir del control de la producción, para hacer determinaciones de células somáticas, lo cual es un indicador del estado de salud general de la ubre. "Si bien cuando hay inconvenientes, el veterinario debe recurrir a determinaciones individuales, la técnica del muestreo para le control lechero ha sido de mucha utilidad, y en nuestra región más del 60 % de las muestras que se remiten están pidiendo el conteo de las células somáticas para hacer los seguimientos en los planes de salud de ubres", agrega.
A propósito del desempeño del laboratorio de control lechero, Baravale cuenta que están trabajando íntimamente con los técnicos de Aprocal, colaborando con ellos "porque queremos intercambiar experiencias, queremos ver cómo una herramienta como es el control de producción puede estar al servicio de un programa de salud de ubre para el colega, el técnico y el productor en general.
"La función de Alecol es capacitar al personal para que ese muestreo se realice convenientemente sobre todo por la implicancia que tiene. Si hoy vos tomás una muestra en forma incorrecta le estás indicando al veterinario un conteo que no dice la verdad. Tenemos que tomar conciencia de la importancia que tiene la labor de los técnicos en una labor de este tipo", finalizó.
Fuente: El Litoral