La Reserva Federal (Fed) analiza muy de cerca los datos de esta inflación subyacente a la hora de establecer su política monetaria.
El considerable incremento de los precios hace temer que los mayores costes de la energía pueden haber empezado a trasladarse a una amplia gama de productos, algo que no había ocurrido hasta ahora.
En lo que va de año, el IPC ha aumentado a una tasa anual del 5,1%, dato que se sitúa muy por encima del 3,4% acumulado en el conjunto del 2005.
Por su parte, la inflación subyacente avanza a un ritmo anual del 3%, comparado con el 2,2% del 2005.
La Fed ha aumentado los tipos de interés en 16 ocasiones desde junio del 2004 para dejarlos en el 5 por ciento.
El banco central estadounidense dejó la puerta abierta a futuras subidas durante su reunión de la semana pasada al señalar que su Comité de Mercado Abierto "juzga que todavía pueden ser necesarios ajustes adicionales para hacer frente a los riesgos inflacionarios".
La próxima reunión del organismo tendrá lugar a finales de junio y los economistas no se ponen de acuerdo sobre el resultado de la misma, aunque los datos de hoy parecen respaldar la necesidad de nuevos ajustes.
El consenso de analistas de Wall Street esperaba que el IPC aumentase el 0,5% en abril y que la inflación subyacente fuese del 0,2%.
El Departamento de Trabajo indicó que la mitad de la inflación subyacente obedeció al encarecimiento de los alquileres, y que a ello también contribuyó el aumento en los precios de las prendas de vestir, gastos médicos, educación y comunicación.
Fuente: Infobae