Como aquellos boxeadores que reciben un golpe cuando mejor estaba peleando, la lechería ha perdido la iniciativa y se ha quedado lamiéndose las heridas recibidas. Luego de 30 días de implementada la Resolución 406 que incrementa las retenciones a las exportaciones de la leche del 5 al 15% y de los quesos del 5 al 10%, el sector ha quedado expectante y de lo único que se habla es qué se puede hacer con la plata retenida al no tener un sentido fiscal su retención y considerando que la resolución indica que “es intención del Gobierno Nacional que el producido de la medida sea volcado al sector tambero para apoyar su desarrollo.” Por ahora se trabaja en borradores y se espera una reunión con el Comité Federal de Lechería para terminar de acordar estos puntos. “La idea es convocar a los gobiernos provinciales para discutir en la Mesa Federal antes de elevarlo a Economía”, explica Juan José Linari, quien se mostró preocupado ante la anarquía del debate en el sector. “Con todas las imperfecciones que tiene el Foro Nacional de Lechería o el mismo Comité Federal, tenemos que respetarlos como ámbito de discusión porque ha llevado mucho tiempo y esfuerzo su construcción”, afirmó. Para el director del Programa Nacional de Política Lechera es entendible el malestar que se puede tener con la medida pero no justifica que se detenga todo lo pendiente. “Tenemos que volver a instalar la discusión en las cuestiones pendientes que no se pueden seguir dilatando, más allá que no le perdamos un ojo a la evolución de las retenciones”. Hasta ahora dos parecen ser los posibles destinos para los 20 o 30 millones de dólares que se percibirán producto de esta medida. La primera de ellas más afín con la gente del Ministerio de Economía sería paradójicamente promover la producción de leche a partir de créditos con tasas subsidiadas que podrían destinarse a la compra de vaquillonas, reservas, mejorar instalaciones, etc. Una segunda opción, quizás más valiosa a largo plazo para el sector, es la de proveer fondos para el financiamiento de la ejecución del Plan Piloto firmado en el marco de la última edición de Mercoláctea entre el Estado, la producción y la industria. Este plan es un programa que duraría por lo menos dos años y serviría para monitorear la implementación de medidas consensuadas en el sector como son los laboratorios arbitrales, leche de referencia y liquidación única. De hecho ya está formada la Comisión Técnica Ejecutiva integrada por gente del sector público y privado para su seguimiento y que permitirá al final de programa implementar todas estas medidas en todo el país.