Sobre la petición realizada por la Asociación Uruguaya de Productores de Cerdos para cuotificar las importaciones de carne porcina de Brasil, su presidente, Víctor Liberman, informó al diario uruguayo Ultimas Noticias, que en la reunión que la gremial mantuvo en el Ministerio de Relaciones Exteriores, con el embajador Carlos Amorín, junto a integrantes del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (Mgap) y los productores, "se pautaron acciones para llevar adelante por la Embajada uruguaya en Brasil".
El empresario dijo que técnicos de ambos ministerios tienen a estudio un posible caso de dumping, debido a que esa carne ingresa al país a un precio menor al costo de producción, según surge de estudios estadísticos realizados por la Junta Nacional de la Granja (Junagra).
Liberman afirmó que con los estudios realizados por el Mgap y la Junagra, junto con Relaciones Exteriores, "se sabrá" si existe dumping.
En ese caso, se llevará adelante "un reclamo" en el Mercosur para solucionar el tema. "Somos todos conscientes, los ministerios y los productores, que estamos siendo desfavorecidos en el tratamiento de la carne de cerdo", destacó.
Remarcó que las importaciones el año pasado alcanzaron los U$S 16 millones, en tanto en el primer semestre de 2006, crecieron 27% con respecto a igual período del año pasado. En tanto, un funcionario del Mgap que participó del encuentro, comentó a Ultimas Noticias que se manejaron los marcos comerciales existentes con Brasil, porque la carne de cerdo brasileña compite fuertemente con la industria nacional.
"Hay que estudiar si los convenios comerciales internacionales firmados permiten algún margen de maniobra", sostuvo. Precisó que sobre los estudios que se realizan para detectar un posible dumping, hay datos que "no cierran", ya que por ejemplo, en el precio del jamón existe una marcada diferencia en los precios.
"Se describe como carne de cerdo, pero más allá del porcentaje de grasa, hay algunos que cuestan U$S 2,50 el kilo y otros U$S 1,50.", agregó la fuente.
Acotó que estas situaciones son las que están a estudio, en tanto los productores de cerdos y parte de la industria continúan la recolección de datos, así como los técnicos del gobierno estudian otras cifras.
A su vez, los productores de cerdos se reunirán en el Instituto Nacional de Carnes (Inac) y formarán una Junta analizar la situación del sector. "La carne de cerdo aporta al Fondo de Inspección Sanitaria (FIS) pero, sin embargo, se encuentra algo postergada en Inac", señaló Liberman.
El empresario dijo, además, que el Inac comenzará a realizar un control "más estricto" de la carne de cerdo importada para dar más garantías a los consumidores.
La industria pedirá reintegros por exportaciones
La industria del chacinado, señaló Liberman, planteó el reintegro por las exportaciones de carcasas porcinas (que ya se están llevando a cabo), pero el Mgap informó que estos no se producen porque nunca fue planteada la solicitud.
La Junta que se instalará en Inac también tratará la promoción de productos porcinos nacionales, que deben competir con los que se importan "que son de inferior calidad", dijo. Agregó que la idea es descongestionar el mercado con jamones importados y exportar los producidos acá.
Otro de los cometidos será realizar un estudio para determinar que sea realmente jamón para llamarse de esa manera, porque se está siendo "muy permisivo" para calificarlo. Habrá que precisar la cantidad de proteínas con respecto a la sal y al agua para mantener su nombre o llamarlo, por ejemplo, fiambre tipo jamón o jamonada, precisó.
Asimismo, destacó la necesidad de producir para exportar productos con valor agregado como chorizos y frankfurters. "Se han realizado algunas exportaciones, pero es necesario solicitar al Ministerio de Economía y Finanzas el recálculo de exportación por los productos chacinados", indicó.
El representante del Mgap que participó en la reunión con Cancillería, manifestó que próximamente se realizará una feria en Rusia donde la firma Cattivelli presentará sus productos con el apoyo de Inac, indicó Liberman.
Reflexionó que luego de que en la década de los 90 se importara cerdo en forma casi desmedida la proporción de carne de cerdo en el mercado era de 70% importada y 30% nacional. Sin embargo, la situación se revirtió por la suba del real y actualmente la proporción es de partes iguales.
Finalizó diciendo que existe una alianza tácita entre los productores y la industria que consume cerdos nacionales.