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Hay que cuidarlo Actualidad

La flora del Parque Nacional El Palmar en peligro

Es debido a una importante población de jabalíes y otras especies exóticas. Para aliviar el impacto, los integrantes del club de Caza y Pesca de Concepción del Uruguay idearon un plan para controlar el problema que sufre la vegetación nativa.
13/06/2006 00:00 hs

El parque nacional El Palmar fue creado en 1966 con el objetivo de dar protección al más extenso y bello de todos los palmares de yatay (butia yatay).

Desde su creación viene sufriendo la invasión de especies vegetales exóticas como el paraíso, ligustro, ligustrina, crataegus, acacia negra y de los animales exóticos como el jabalí y ciervo axis, entre otros.

Por esa razón la existencia del parque nacional El Palmar se encuentra en franco peligro, siendo el principal motivo la proliferación de animales exóticos traídos desde Europa y Asia. Estas especies son responsables del exterminio de plantas y fauna autóctona que es devorada o dañada, al tiempo que sirven al esparcimiento de semillas de vegetales invasores.

El problema se viene estudiando desde hace un considerable tiempo y por tal motivo se comenzó con la caza de estos animales, tarea que hasta la actualidad estaba sólo a cargo de los guardaparques. Tras una reunión en Concepción del Uruguay, de la cual participó el intendente de El Palmar, Aristóbulo Maranta, fuerzas de seguridad y el Club de Caza, se aclararon algunos puntos y se puso en marcha el plan de control de especies animales no autóctonas.

PREVISIÓN

Quien estuvo detrás de un importante proyecto para salvar este parque nacional fue el Club de Caza y Pesca de Concepción del Uruguay, fundado en 2003. Un año después de su formación, la entidad presentó un proyecto, pero recién a fines de 2005 se resolvió su implementación mediante la aprobación de la Resolución Nº 154 por parte de Directorio de la Administración de Parque Nacionales.

Marcelo Domínguez, presidente del club de caza uruguayense, explicó que fue un orgullo saber que se daba validez al proyecto ideado oportunamente por ellos y esto permitiría, a su vez, un control sobre cazadores furtivos, ya que al estar legalizada la caza mayor de estos animales exóticos dejarían la clandestinidad.

"Muchas veces se piensa que el cazador no va de la mano con la preservación del medio ambiente y el ecosistema. Esto no es así cuando el cazador es deportivo, ya que es el primero en cuidar la fauna para evitar su exterminio y por consecuencia el fin de su actividad. El cazador deportivo es quien más trata de cuidar las especies y respeta las normas vigentes y muchas veces nos vemos perseguidos", destacó Domínguez.

Con este proyecto se destruye un mito de que el cazador no va de la mano con los recursos naturales y es la primera vez que algo así se implementa el la zona.

Por otra parte, el presidente del Club de Caza explicó que ya se colocaron cebaderos de maíz y se construyeron mangrullos para la cacería al acecho y se invitó a quienes tengan interés, a acercarse a la institución para obtener información, aclarando que en el parque ya se recibieron infinidad de solicitudes.

Respecto del destino de la carne producto de la caza indicó que se destinará a comedores de la zona de Ubajay y se están haciendo gestiones para que parte de la caza sea derivada a instituciones benéficas de La Histórica.

RESOLUCIÓN

Para lograr el objetivo de salvar la fauna y vegetación autóctona del parque nacional se elaboró, en agosto de 2005, la Resolución Nº 154. El Directorio de la APN aprobó el denominado Plan de control de mamíferos exóticos invasores en el Parque Nacional El Palmar, encomendando a la Intendencia del mismo la implementación y ejecución de operaciones necesarias para mitigar los impactos negativos de los mamíferos exóticos como el jabalí, el ciervo axis y el antílope, teniendo en cuenta que el primero de estos es el que más daños hace. Entre los objetivos fijados está la reducción de la zona hozada (donde están los animales) a menos de un tercio de lo actual y reducir sensiblemente el impacto negativo sobre las nuevas plantas de palmeras yatay, manteniendo la situación en el tiempo. Para esta tarea se contará con al menos dos guardaparques designados por la Intendencia del Parque y se podrá dar participación a terceros (cazadores externos) interesados en colaborar con el plan y que cumplan con las condiciones establecidas en la misma resolución.

Dentro de los métodos de caza permitidos, el intendente de El Palmar indicó se podrá utilizar la caza con perros adiestrados (cabe destacar que generalmente es empleado el dogo argentino) la que será siempre encabezada por un guardaparque. En esta técnica se emplearán cuchillos, siempre pensando en la seguridad del cazador y el perro y, de ser necesario, se empleará armas de fuego, debiendo disponer de caballos.

Otro método será desde vehículos con armas de fuego y reflectores, quedando las condiciones establecidas por la Intendencia sobre el calibre del arma y las condiciones de tiro, siendo responsabilidad de los cazadores su equipamiento como visores nocturnos para distinguir la especie exótica de la autóctona. El otro método de caza es el denominado "al acecho", con cebaderos hechos en maíz remojado para luego esperar que el jabalí llegue para comer. Respecto de esta técnica, cazadores expertos indicaron que se ve complicada por el hecho de que el animal no sale con facilidad, ya que tienen mucho alimento entre la vegetación autóctona, a la que precisamente está depredando.

Como últimos métodos de caza están la de corrales o trampas para lugares donde otro tipo de actividad pueda resultar peligrosa y queda la realizada por guardaparques en sus recorridas.

Según lo informado, luego de cada jornada de caza se deberá realizar un registro de animales batidos, sus características físicas, sexo, lugar y hora de la captura, llevándose un registro semestral de lo actuado.

LA INTENDENCIA

Marante indicó a Uno que los jabalíes ocasionan grandes perjuicios en componentes que se consideran principales como la población de palmeras, perdiéndose casi el 80% de las nuevas plantas. Además, impactan en las nidadas y pichonadas de los tinambúes y ñandúes, hozan (hociquean) grandes superficies y remueven bulbos y raíces de varias especies. Son uno de los dispersores más importantes de semillas de árboles invasores y son predadores de las crías de fauna nativa.

Los animales exóticos en el nuevo hábitat no encuentran los controles naturales, de manera que si la especie presenta preadaptaciones que le permiten reproducirse y dispersarse, se expandirá con ventaja respecto de las especies autóctonas.

La introducción, intencional o accidental, por parte del hombre de seres vivos evolutivamente originarios de otras regiones en cualquier área natural implica un impacto ambiental grave y de costosa reparación. "La eliminación definitiva de animales invasores es considerada imposible en los ecosistemas continentales, pero se tratan de implementar métodos para mitigar los daños",dijo.

Respecto de las actividades de caza se supo que serán controladas y se adoptarán los recaudos para evitar situaciones lamentables, por lo que habrá momentos en que distintos paseos estarán vedados al público durante los horarios de caza. El problema no será erradicado, sino controlado.

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