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La crisis energética Actualidad

La falta de gas y luz golpea la producción de las empresas

Acindar trabajó, desde el martes hasta ayer, al 20% de su capacidad por falta de gas en sus hornos. General Motors estaba anoche, en Rosario, peor que anteayer: la planta, completamente parada, suspendió a sus 2000 empleados.
02/06/2007 00:00 hs

No hubo presión, relación de amistad o urgencia empresaria que influyera esta vez. Los cortes de electricidad -que ayer continuaron por tercer día consecutivo entre las 18 y las 22 por orden del Gobierno- y los de gas, que siguieron para ceder gran parte del fluido al GNC, ya causaron fuertes pérdidas en la producción e impactan, también, en el sector de los servicios.

Pagaron todos. Una anécdota sirve para ilustrarlo. A principios de esta semana, momentos antes del colapso que dejó a oscuras a muchos hogares del área metropolitana, funcionarios del Ministerio de Planificación, que conduce Julio De Vido, negaban la crisis ante los medios. Pero lo hacían desde despachos algo menos acondicionados que lo habitual: allí también se había cortado la calefacción, tal como se les explicó a los empleados.

Volviendo a las empresas, la siderúrgica Acindar trabajó, desde el martes hasta ayer, al 20% de su capacidad por falta de gas en sus hornos. Alfredo Coto dijo anteayer a LA NACION que había sufrido interrupciones de luz en sus frigoríficos. "Este problema pasa en todo el mundo y nosotros lo multiplicamos. Se soluciona con más energía", se quejó el dueño de la cadena de supermercados. General Motors estaba anoche, en Rosario, peor que anteayer: la planta, completamente parada, suspendió a sus 2000 empleados.

El impacto en la fábrica que Arcor tiene en San Luis llevó a Luis Pagani, dueño de la firma, hombre siempre moderado en sus palabras, a reconocerle a este diario: "Se va a afectar la productividad. No sólo las industrias y los comercios deben hacer ahorro en el consumo. También la gente debería hacer su aporte".

En la planta de Fiat en Córdoba dijeron que sólo se había afectado la parte administrativa, cuyo personal se retiró antes en estos días. Lo mismo hicieron en algunos bancos de la Capital Federal.

En General Pacheco, provincia de Buenos Aires, 80 empleados tomaron ayer por la mañana la planta de Terrabusi y amenazaron con cortar la Panamericana después de haber sido enviados a sus casas. "Tuvimos que bajar el volumen de producción por corte de gas -explicaron en Kraft, firma dueña de la marca-, por eso les dijimos a los empleados temporarios que no vinieran para que no anduvieran dando vueltas por la planta, sin nada que hacer." Más tarde, el Ministerio de Trabajo dictó la conciliación obligatoria y, al mismo tiempo, se reanudó el suministro. "Al final trabajamos con normalidad", afirmó un vocero de Kraft.

Un informe de la consultora MVAS, de los economistas Mario Vicens, Javier Alvaredo y Manuel Sánchez Gómez, analizó ayer el panorama: "En términos de actividad económica, resulta muy difícil efectuar estimaciones sobre el impacto del faltante de gas y electricidad. La magnitud de los cortes permitirá afirmar que, de no haber existido, la producción, sobre todo la industrial de mayo, habría sido mayor que la que finalmente se conocerá, aunque no es posible cuantificar el impacto. A mediano plazo, el incidente, más las dudas en torno del plan para paliarlo, sí podría tener un impacto, especialmente en aquellos proyectos de inversión intensivos en energía".

Prácticamente todas las fábricas de los miembros de la cúpula de la Unión Industrial Argentina (UIA) tenían, ayer por la tarde, líneas de producción paradas. Fábricas de plástico en San Luis, papeleras en el conurbano, siderúrgicas en Campana, automotrices en Córdoba, azucareras en Tucumán. Ya el martes, durante la reunión de junta directiva, se había discutido el tema. Las federaciones del interior eran las más molestas. Algunos propusieron hacer un comunicado, pero la nueva conducción de la entidad, al mando de Juan Carlos Lascurain, lo desechó. La explicación: había dicho días antes en entrevistas periodísticas que no veía problemas energéticos en el país.

El mayor descalabro fue en el interior. Ingenios, citrícolas y textiles no recibían ayer gas natural desde hacía tres días. Seguían paralizadas las zafras azucarera y citrícola. Rodolfo Banchio, de la Unión Industrial de Córdoba, estaba indignado: "Esto no tiene antecedentes. Ahora se aplican cortes para todos los contratos, firmes o interrumpibles, incluso habiendo pagado el Fideicomiso I, la ampliación de un gasoducto para asegurarnos provisión. El Gobierno decide cortes útiles: las industrias somos los fusibles del sistema. Las consecuencias serán muy graves. Si estamos 10 o 12 días sin cumplir con entregas se va a notar en la productividad de este mes".

En Salta también se suspendieron turnos. En Buenos Aires, el directivo textil Aldo Karagozian, de Fundación Pro-Tejer, fue realista: "No nos tocó, pero me preocupan los cortes: a todos nos va a llegar. Hay que invertir. Las soluciones son a largo plazo e implicarán mayores tarifas. De hecho, ya se paga más".

Metrogas y Gas Natural BAN informaron que hoy, a las 6, se reanudaría el suministro para los contratos firmes, es decir, aquellos que pagan una tarifa más cara para resguardarse de lo que hoy es inevitable: el racionamiento.n "Se va a afectar la productividad"Luis Pagani

LA NACION

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