El objetivo de aplicar este sistema es brindar un documento con información para el consumidor y para todos los integrantes de la cadena de comercialización de la carne hasta el punto de venta, que incluya la garantía de relación entre la identificación de la carne con el grupo de animales del cual proviene, de acuerdo a lo que establece el Reglamento Nº 1760/2000 de la UE.
"Comenzamos a trabajar en el 2001, luego de estudiar la nueva reglamentación que fijaba la Unión Europea, tanto para los países miembros de la comunidad como para los terceros países", explicó a Clarín Rural Juan Carlos Batista, funcionario del Senasa a cargo del proyecto.
"Usamos como base el programa de certificación de calidad de alimentos que teníamos y, finalmente, conseguimos la aprobación hace unos días", aseveró.
Así se estableció que la etique ta, acompañada con el logo de "Carne Argentina", contendrá la siguiente información: nombre del producto, origen, el número de tropa, el logo del SENASA Industria Argentina: sacrificado en la Argentina, despiece en Argentina. Además figurará el marcado de Inspección Veterinaria y las fechas de vencimiento, elaboración y congelado.
En el etiquetado voluntario podrán especificar la raza y origen, entre otros datos diferenciales, dándole un valor agregado al producto. "Así, Argentina puede seguir vendiendo carne como commodity (sin valor agregado) o con valor diferencial", dijo Batista.
Partiendo del sistema de trazabilidad mínimo que exige el Senasa y de acuerdo a la amplitud que cada productor le de a su propio sistema de trazabilidad, podrían especificar no sólo raza y origen, datos que se dan cuando el animal ya está listo para faena, sino también información sobre el proceso de producción.
"Para ésto, toda la cadena de la carne debería hacer los protocolos de producción, de alimentación, etc.", explicó Batista.
Además, el funcionario agregó que "tanto la asociación de productores de Angus como la de Hereford están muy entusiasmadas con ésta posibilidad. Ambas entidades trabajaron codo a codo con nosotros en el armado del proyecto. Ya lo habían hecho, con éxito, cuando creamos el de carnes diferenciales para Estados Unidos, que después no pudo usarse por la aftosa", dijo Batista. La Unión Europea comunicó su decisión al presidente del Senasa, Jorge Amaya, a través de una nota que envió el director general de Agricultura de la UE, Jean Luc Demarty. Allí se señalaba que el bloque también reconoce el nuevo sistema de etiquetado obligatorio que se instrumentará en las carnes bovinas de nuestro país con destino a esa región. En los próximos días se fijará la fecha para el comienzo de la aplicación del nuevo pliego de ambos etiquetados, de común acuerdo con todo el sector privado.