Para implantar un nuevo cultivo de forma exitosa se debe evaluar de forma anticipada la aptitud que posee el lote de semillas.
En el Laboratorio de Análisis de Semillas de la Cámara de Cereales de Entre Ríos, a través de la prueba de Germinación Estándar, se puede conocer el máximo potencial de un lote de semillas en condiciones óptimas. "Esta prueba nos brinda como información el porcentaje de plántulas normales y anormales, el porcentaje de semillas frescas, duras y muertas presentes en la muestra de análisis. En la especie Glycine max L. (soja), el Poder Germinativo (PG) está formado por el porcentaje de plántulas normales (plántulas que logran emerger y desarrollar sus estructuras de forma normal o con leves anormalidades en condiciones favorables) y el porcentaje de semillas duras" indica el informe emitido la CACER.
Durante el año 2015 el 50% de los análisis se concentraron en los dos meses previos a la siembra lo que evidencia que el productor está adoptando esta herramienta fundamental para asegurarse la calidad de la semilla para la implantación adecuada del cultivo. "Desde el laboratorio se desea remarcar para la próxima campaña la importancia de analizar la semilla cuando está recién cosechada con el objetivo de seleccionar los mejores lotes para el almacenamiento. Recordemos que aunque éste sea óptimo no lograremos mejorar la calidad de la semilla sino mantenerla".
En esta campaña "se registraron bajas precipitaciones durante la trilla de la soja comparándola con las medias históricas registradas en la zona. Esto benefició la cosecha en cuanto al avance y a la escasa presencia de patógenos fúngicos pero se registraron bajos porcentajes de humedad de cosecha lo que ocasionó un mayor daño mecánico en la semilla".
En cuanto a la calidad de la semilla analizada, la CACER reportó que "los promedios de PG fueron de 86 y 87% para sin curasemilla y con curasemilla, respectivamente".
Según explica el informe de la CACER, "tanto en las muestras analizadas con y sin curasemilla hay aproximadamente un 85% de muestras que superan el 80% de PG. Este es el porcentaje mínimo de comercialización de la semilla de soja según la Resolución del Inase nº 2270/93 que nos indica un punto de inflexión en cuanto a la calidad de la semilla. Es de destacar que el 40% de las muestras se situaron en el rango de PG > 90 %, es decir semillas con calidad de muy buena a excelente".
En el laboratorio "se observaron lotes desuniformes compuestos por semillas de pequeño tamaño, inmaduras, verdes, arrugadas, deformadas, con fisuras por daño mecánico y fracturas ocasionadas por daño ambiental, debido a que las plantas de soja soportaron estrés hídrico y térmico durante las etapas de llenado de grano y maduración".
Además indica que "otra de las consecuencias del estrés hídrico fue el daño mecánico ocasionado por el bajo porcentaje de humedad durante la cosecha y el procesamiento del lote lo que provocó la presencia de un alto porcentaje de plántulas anormales al inicio del almacenamiento. Y como consecuencia del deterioro de la calidad de la semilla durante el transcurso de los meses previos a la siembra se observa un incremento en el número de anormalidades. Las plántulas anormales son aquellas que no muestran el potencial para continuar desarrollándose en plantas normales bajo condiciones favorables de sustrato, humedad, temperatura y luz".
El informe de la CACER reprota que las anormalidades más frecuentes halladas fueron ocasionadas por el daño mecánico y el daño ambiental, es decir fisuras y fracturas en las semillas que originaban plántulas deformes, desbalanceadas, con raíces atrofiadas, con hipocótilos con hendiduras longitudinales, entre otras.
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