Tras lo que fue el fin de semana la detección en nuestro país del primer caso de Prurigo Lumbar o “Scrapie clásico”, una enfermedad neurodegenerativa mortal similar al síndrome de la “Vaca Loca” que afecta a los ovinos, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentariadetalló en las últimas horas cómo sucedió este problema sanitario y los pasos a seguir en materia de control epidemiológico.
Confirmaron el resultado positivo a scrapie clásico en ovinos reproductores importados, luego de registrarse la muerte natural sin sintomatología asociada de tres animales en establecimientos de Entre Ríos y Santa Fe.
De esta manera, en línea con los protocolos internacionales, se notificó oficialmente la detección a la Organización Mundial de Sanidad Animal y al Servicio Nacional de Calidad y Salud Animalde Paraguay, con el que se acordó ahondar en la investigación epidemiológica.
“A partir del cambio en la situación sanitaria de nuestro país, el Senasa se encuentra trabajando en la adecuación de los certificados de exportación, a fin de garantizar la continuidad de los mercados internacionales y evitar disrupciones en los envíos. Para esta adecuación, se tendrán en cuenta las recomendaciones internacionales previstas para la exportación de mercancías de origen ovino y caprino procedentes de socios comerciales con distinta condición a país libre”, comentó el organismo.
Y añadió: “Argentina manifestará a los países su intención de continuar exportando productos seguros, a fin de sostener los mercados internacionales bajo condiciones sanitarias adecuadas, como embriones, cueros y pieles, gelatina, colágeno, sebo y sus derivados, así como lana y fibra ovina”.
En cuanto a la carne ovina y caprina, también se las considera mercancías seguras siempre que se retiren previamente los tejidos de riesgo, conforme a los estándares sanitarios internacionales.
Para el resto de los productos, como ovinos y caprinos en pie, harinas proteicas y lácteos de estas especies, se propondrá la aplicación de medidas de mitigación específicas, de acuerdo con las recomendaciones internacionales para cada tipo de mercancía.
En este marco, el organismo sanitario precisó que los ovinos involucrados habían sido importados en 2021 y 2022 desde Paraguay, conforme a los requisitos sanitarios y el modelo de Certificado Veterinario Internacional vigente, superando los controles postingreso requeridos.
Un primer aspecto que resaltó el Senasa es que los animales en cuestión habían cumplido con todos los requisitos que establecen las leyes en materia sanitaria.
Por caso, en cumplimiento con la Resolución N° 733/2019, se encontraban inscriptos en el Registro Nacional de Reproductores Rumiantes Importados y, desde su ingreso al país, habían cumplido con las inspecciones clínicas anuales realizadas por veterinarios oficiales del Senasa, sin presentar novedades sanitarias ni signos clínicos.
En este contexto, en el marco de esta vigilancia activa, el Organismo detectó la enfermedad por prueba de tamizaje (ELISA).
“Manteniendo protocolos específicos para respetar los tiempos diagnósticos, las muestras fueron remitidas a un laboratorio de referencia en España, que mediante la técnica Western Blot confirmó la presencia de scrapie clásico, ausente hasta la fecha en la Argentina”, ratificó el Senasa.
Así, ante este primer resultado, el Servicio Nacional incorporó a los establecimientos en un programa oficial de control y seguimiento, que contempla la restricción de movimientos de las unidades productivas afectadas, junto con una vigilancia intensificada y la implementación de medidas sanitarias de contención, destinadas a evitar la diseminación de la enfermedad. “Todas estas medidas siguen en curso luego de la reconfirmación del segundo análisis”, precisó.
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