El Asesor técnico de la firma Crínigan, habló con Campo en Acción respecto a los avances de la inoculación, tecnología alineada con los principios de la agricultura sustentable.
Un inoculante es un concentrado de bacterias específicas, que aplicado convenientemente a la semilla poco antes de su sembrado, mejora el desarrollo del cultivo. Su empleo es una práctica agronómica reconocida en el mundo por sus beneficios productivos y económicos (principalmente en gramíneas y leguminosas).
En relación al mercado de estos productos, el Asesor Técnico de Crínigan, Santiago Corti, comentó que la empresa ya tiene 28 años de trayectoria en nuestro país en lo que es la incorporación de biofertilizantes, sostuvo que “es un mercado que en los últimos años ha crecido mucho y se ha puesto muy competitivo. Existen empresas multinacionales que le han visto una veta muy interesante al mercado y se han posicionado muy bien, pero también quedamos las empresas nacionales, como la nuestra que conocemos bien lo que hacemos y tratamos de superarnos para permanecer”.
Para introducirnos en la temática, debemos explicar que un inoculante “es un concentrado de bacterias específicas, que aplicado convenientemente a la semilla poco antes de su sembrado, mejora el desarrollo del cultivo. Su empleo es una práctica agronómica reconocida en el mundo por sus beneficios productivos y económicos” (principalmente en gramíneas y leguminosas, tal es en el caso de la soja).
Elaborado a partir de cepas de Bradyrhizobium japonicum, el Inoculante para soja ofrece una alta especificidad en soja, una elevada tasa de fijación de Nitrógeno y capacidad de adaptación a las diferentes zonas del país.
“Nosotros complementamos el efecto del Rhizobium de las leguminosas, específicamente de la soja, y lo fundamentalmente lo que hace este microorganismo es tomar el nitrógeno (N) del aire y se lo da a la planta, que es el principal nutriente que tiene. Las Micorrizas, por otro lado, en lugar de bacterias son hongos, que trabajan de manera muy similar pero lo que hacen como efecto principal es solubilizar fósforo. Entonces tenemos en un mismo inoculante, en un mismo producto, por un lado el nitrógeno y por el otro, el fósforo; los dos nutrientes principales y de manera biológica. Además de tener un costo mucho menor que un fertilizante químico, es amigable con el medio ambiente que hoy en día se le presta más atención”.
Según su forma y estructura, las Micorrizas se dividen en distintos grupos. Algunos se presentan como un manto externo que se advierte a simple vista, mientras otras penetran en el interior de la raíz y forman ramificaciones que se conocen con el nombre de arbúsculos. Estos son conocidas como hongos micorrícicos arbusculares (HMA) y tienen una participación destacada en la capacidad de adaptación que desarrollan las plantas.
Optimizar los rendimientos
“Los datos que existen en nuestro país es que más del 60% del nitrógeno que la planta de soja absorbe (que como sabemos que por tonelada de grano es la que más nitrógeno absorbe y más necesita, porque es un nivel de proteína que tiene el grano) tiene la fijación biológica de esta inoculación que hace el productor. Y la idea con estas Micorrizas, que están no solamente en los inoculantes para soja, sino que viene también para maíz y sorgo, es complementarlo con nutrientes principales en un mismo pack”.
Avances en la historia de la inoculación en la agricultura nacional
“Ha habido muchos avances en lo que son los protectores que nos permiten un mayor tiempo de pre inoculado, y hoy en día por una cuestión de logística ya sea por la superficie que cada agricultor tiene que sembrar o por estos años que vienen climatológicamente raros, uno tiene que estar preparado para sembrar muchas hectáreas en poco tiempo y cuando el tiempo lo permite. Entonces el hecho de tener una pre inoculación larga de 30 días o más, dependiendo del caso, es una ventaja logística importante” fundamentó Corti.
La adaptación al suelo entrerriano
“Hay que destacar que las Micorrizas se caracterizan además porque permiten que la raíz explore un volumen mayor y todos los nutrientes de baja movilidad, lo que ayuda también a una mejor absorción. Sabemos que Entre Ríos hay un déficit de zinc en muchas zonas, y en este sentido las Micorrizas colaboran también en la absorción de este mineral, y esto por supuesto también es una ventaja para tener dentro de un inoculante.
Y agregó: “la intensificación de la agricultura que hoy estamos viviendo además requiere de una rotación balanceada con sustentabilidad. Para ello, va ganando terreno la inoculación, tecnología de bajo costo que está alineada con los principios de la agricultura sustentable, que efectivamente preserva la productividad de los suelos”, concluyó Corti.
De la Redacción Campo en Acción
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