El manejo de un fondo de US$ 500 millones con el que el Gobierno compensará los precios domésticos que se pagan por el maíz y el trigo para subsidiar el valor de los alimentos reavivó una vieja disputa en el seno de la administración Kirchner.
LA NACION confirmó de varias fuentes que el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, y el presidente de la Oficina de Control Comercial Agropecuario (Oncca), Marcelo Rossi, protagonizaron un duro cruce de palabras en los últimos días y que no se descarta la renuncia de este último.
En los últimos tiempos, Rossi había sumado poder de decisión en varias cuestiones sensibles de la política antiinflacionaria y en la relación con el sector agropecuario. "O te sumás al grupo o renunciás", le habría dicho Moreno, según coincidieron las fuentes que tienen relación directa con ambos funcionarios y que pidieron una rigurosa reserva de su identidad.
Por esa razón, Rossi habría puesto su renuncia a consideración del secretario de Agricultura, Javier de Urquiza, que le habría reprochado no haberlo puesto al tanto antes del entredicho. Las llamadas que hizo LA NACION para confirmar el diálogo de boca de sus propios protagonistas fueron infructuosas.
La mala relación entre Moreno, encargado de vigilar la inflación, y Rossi, que hasta ahora tiene a su cargo la distribución de las compensaciones al agro, es de vieja data. Mientras que el primero responde al sector del oficialismo encabezado por el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, al igual que Urquiza, Rossi se había identificado con la ministra de Economía, Felisa Miceli, y con el ex secretario Miguel Campos, aunque su trabajo en la Oncca se remonta a febrero de 2000, durante la gestión del presidente Fernando de la Rúa. Entre 2002 y 2005, primero con el presidente Eduardo Duhalde y después con Néstor Kirchner, ocupó el cargo de director y luego, cuando el organismo logró autonomía presupuestaria, se convirtió en su presidente. La Oncca es un organismo autárquico dentro de la órbita de la Secretaría de Agricultura. Su función principal es la fiscalización del comercio de productos agropecuarios.
A principios de semana, Rossi había renunciado indeclinablemente a su cargo de representante del Estado en el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva), en rechazo por la manera en que la conducción de esa entidad de derecho público maneja su presupuesto, unos $ 20 millones anuales.
Cuando en enero se anunció el aumento del 4% de las retenciones a las exportaciones de soja para crear un fondo con el cual compensar los precios de los granos para evitar la suba de la inflación, Moreno ya le había propuesto al Presidente el manejo de esa caja. El dinero generado por ese mayor impuesto, estimado en US$ 400 millones, más otros 100 millones que aportaría el Tesoro, quedaron entonces en el ámbito de la Oncca.
Pero como la soja recién empieza a exportarse -y a generar retenciones- mayormente a partir de mayo, y ante la urgencia de mantener a raya los precios de la canasta básica, el Gobierno reasignó ayer una partida presupuestaria para adelantar fondos.
De hecho, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, estrenó los superpoderes en 2007 para direccionar partidas. Mediante la decisión administrativa 30/07 publicada en el Boletín Oficial, el Gobierno dotó de $ 436,5 millones a la Oncca para financiar el mecanismo de compensación para el maíz y la soja creado en enero pasado.
Ahora, y pese al anuncio de que el dinero para subsidiar el mercado interno iba a sacarse de las retenciones a las exportaciones, fue la partida Obligaciones a Cargo del Tesoro la que cedió 436,5 millones. Es decir que, por ahora, los subsidios se afrontarán con fondos públicos.
Fuente: La Nación