En diálogo con LANACION.com dijeron además que no descartan realizar medidas de fuerza para contrarrestar la decisión oficial, aunque éstas llegarían recién después del 10 de diciembre, fecha en la que asumirá la presidenta electa Cristina Kirchner.
"Es la avaricia recaudativa", calificó Nestor Roulet, vicepresidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA). "Van recaudar 5000 millones más sólo con el aumento los precios [de los granos]. La concepción es que el gasto aumentó un 40%, un 1% del PBI. No quieren sólo mejorarle las cuentas sino tener más posibilidad de gasto público".
Sobre la posibilidad de realizar un lock out, el campo ya sumó tres a la actual gestión, el productor de Canals, que representa a 306 sociedades rurales, afirmó a este medio que van a activar los consejos para "ver qué dicen las bases", aunque no lo descartó.
"Te quieren manejar la rentabilidad", dijo indignado. "Ahora con la presión impositiva te llevan más del 55% entre retenciones, ganancias y otros tributos. Tenemos un socio que no trabaja y no tiene ningún riesgo pero se lleva la mitad de lo que producimos", agregó.
Esta mañana, el Gobierno anunció la suba de las retenciones a las exportaciones de granos y aceites debido al "constante" incremento de los precios internacionales y para "preservar los valores del consumo interno", con incrementos de entre cinco y diez puntos, según las categorías.
La Federación Agraria Argentina también se sumó al repudio. En conferencia de prensa, el titular de la entidad, Eduardo Buzzi, dijo: "Cuestionamos las retenciones porque afecta al segmento de los productores más vulnerable" y denunció que "se está concentrando tremendamente el sector de la agricultura".
Buzzi adelantó que en los próximos diez días intentarán "llevar al Poder Ejecutivo una propuesta con números concretos, para que se otorguen reintegros a los exportadores más chicos", y no descartó la posibilidad de aplicar medidas de fuerza.
Después de las elecciones. "La medida es un atropello, una traición", señaló Jorge Srodek, vicepresidente de Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap). "¿Por qué no dijeron esto en la etapa preelectotal, donde prometieron que el productor iba a recibir el precio completo?", se preguntó.
El productor de Coronel Dorrego aseguró a LANACION.com que se trata de "un ataque directamente dirigido al sector más dinámico de la Argentina, el que más impuestos paga y el que más empleos crea" y cuestionó que "no todos los sectores aportan por igual".
"Esto pasa porque alguien tiene que pagar la fiesta", dijo Srodek sobre el aumento del gasto público en tiempos electorales y el futuro del frente fiscal en un gobierno de la senadora. "Esto lo va a pagar sólo el campo", denunció y subrayó que hay productores medianos o chicos que tendrán que vender sus terrenos a grandes inversionistas.
Uno de los hombre fuertes de Carbap, la entidad más combativa, aseguró que no habrá medidas de fuerza, por lo menos hasta el 10 de diciembre, cuando el gobierno cambiará de manos. "No vamos a realizar un paro al gobierno que se va. Juntaremos bronca para materializarla después", aseguró.
La voz de la SRA
La Sociedad Rural Argentina (SRA)consideró, en un comunicado, que el aumento a las retenciones es "innecesario, inoportuno y contraproducente porque en lugar de resolver el problema de fondo, que es la necesidad de aumentar la oferta, desincentiva la producción".
"El aumento de las retenciones es más de lo mismo", consideró Luciano Miguens, presidente de la SRA, quien dijo no haberle sorprendido la medida anunciada hoy por el Gobierno.
"Sabíamos que tendría que equilibrar el gasto público y político de este año electoral y sabíamos que, una vez más, volveríamos a ser el pato de la boda", dijo.
Distinguió, sin embargo, que "esta es una medida impuesta por un Gobierno que se va" y agregó: "Buscaremos reinstaurar el diálogo con el que llega, que ha prometido una mayor apertura en busca de una política de concertación social".
En sintonía, el vicepresidente de la SRA, Hugo Biolcati, atribuyó la medida oficial a que el Gobierno debe solventar el fuerte incremento del gasto público tras las últimas elecciones.
"Fue un año político, con mayor gasto en ese sentido, y es necesario reponer los billetes que sacaron de la caja y se vuelve a dar un manotazo al sector, total, da para mucho aparentemente, cuando la realidad no es esa", fustigó el segundo de Luciano Miguens
Biolcati describió la relación del sector agropecuario con el Gobierno como un "diálogo de sordos", y se encargó de recordar: "El campo invierte 10 mil millones de dólares por año en tecnología, a cielo abierto, en una inversión de alto riesgo, y no conseguimos ni que un secretario de Agricultura se quede un ratito en un acto del campo".
En tanto, el vicepresidente segundo de Federación Agraria Argentina (FAA), Ulises Forte, aseguró que el incremento de los derechos de exportación es "distorsivo y recesivo" y criticó que "no se toquen la renta petrolera ni la financiera".
"Obviamente, la tranquilidad económica da poder político", dijo cuando se lo consultó sobre cómo afectará esta medida a la futura administración. "Ahora vamos a ver si estos 1500 millones de pesos extra que se llevan se utilizan en una verdadera política de distribución de la riqueza", disparó.