A los dichos del Ministro francés se sumó la advertencia de sus homólogos europeos al Comisario de Comercio de la Unión Europea (UE) Peter Mandelson, jefe de las negociaciones, para que no haga una nueva oferta para reducir los aranceles a la importación de bienes agrícolas. El G20 (el grupo de países en desarrollo) le exige un 54%, los Estados Unidos un 66% y la oferta de la UE es de un promedio de 39%.
En una entrevista, Mandelson aseguró que "si los negociadores no se ponen de acuerdo en una próxima negociación en la próxima reunión ministerial, entonces la ronda acabará en un desastre". Además, agregó que llegar a un acuerdo con los Estados Unidos y con Brasil no será fácil dado que las negociaciones serán justo antes de las elecciones de otoño, aseguró. Brasil elegirá presidente y Estados Unidos renovará un tercio de sus congresistas.
Sus representados tampoco se lo han puesto fácil. Y Francia, aunque no enfrenta elecciones aún, tampoco vive días de calma dentro de sus fronteras debido a la crisis institucional que salpica a su presidente Jacques Chirac, envuelto en asuntos de corrupción y espionaje.
Francia es el país más duro del lado europeo en esta negociación, ya que históricamente es el país que más dinero ha percibido por la PAC, que protege a los pequeños productores agrícolas franceses, cuyo poder de lobby es muy alto.
Ellos primero
El Ministro de Agricultura de Austria, Josef Proell- cuyo país tiene la presidencia temporal de la UE- señaló que Europa no debe hacer otra oferta pese al límite de tiempo y a la postergación de un acuerdo a otra nueva ronda de negociaciones, que podría llevar años.
"Los ministros de Agricultura creemos que no se debe presentar una nueva oferta hasta que nuestros socios hagan la suya. Hicimos nuestra oferta y no la cambiaremos", aseguró.
Sin embargo, Mandelson intenta llevar las negociaciones a buen puerto y está oficiando de conciliador. En ese sentido, reiteró que la UE puede acercarse más a la demanda del G20 si los demás países también hacen más concesiones.
El Ministro francés del sector indicó que "son los Estados Unidos los que deben hacer la próxima movida, y el Señor Mandelson debería ceñirse a su mandato". "Yo preferiría que fracasen las negociaciones antes que un acuerdo que ponga en jaque la PAC y su futuro", polemizó
El Ministro finlandés, Juha Korkeaoja, lo secundó: "Hoy no es el día para una nueva oferta. Hemos alcanzado, más o menos, el límite hasta el que podemos llegar".
Un poco más optimista se mostró la Comisaria de Agricultura de la UE, Mariann Fischer Boel, que señaló que todavía existe un poco de margen para mejorar la oferta. "Todavía tenemos un poco de margen de maniobra dentro de nuestro mandato", aseguró.
El Director de la Organización Mundial del Comercio (OMC), Pascal Lamy, habló en la misma línea que el Presidente de Brasil Luiz Inácio da Silva, que llamó a construir un "triángulo de compromiso". Lamy señaló que para que haya un acuerdo satisfactorio, Europa tiene que abrir acceso al mercado agrícola, los Estados Unidos tienen que disminuir los subsidios y los países en desarrollo como Brasil tienen que ofrecer un mejor acceso a bienes industriales y servicios.
Acorralado, Mandelson indicó que "los Estados Unidos no deben subestimar el valor de la mejora de nuestra oferta y deben recortar los subsidios al campo, que crecieron sideralmente en los últimos años". Pero se mostró confiado en que "si los Estados Unidos se acercan a lo que el G20 le demanda en materia de reducción de subsidios agrícolas así como nosotros lo estamos para mejorar el acceso a nuestro mercado, creo que se puede avistar un acuerdo".
Sin embargo, desde Washington se desestimaron las señales de Mandelson sobre una mejor oferta y consideraron que se trata de "edulcorantes" para propuestas que son muy modestas.
Más que un premio, un símbolo y un mensaje
El Ministro francés de Agricultura aderezó sus declaraciones con el premio "Commandeur" (comandante), entregado el pasado viernes al Ministro de Agricultura de Japón, Shoichi Nakagawa, por su rol proactivo en las negociaciones agrícolas de la OMC. Se trata del primer Ministro del sector en recibir el galardón.
Japón es el tercer país, junto a Francia (y la UE) y los Estados Unidos que funciona como candado para la apertura de los mercados agrícolas. Sus políticas de protección, no sólo están marcadas por sus aranceles en el sector sino también por diversas barreras al comercio- entre las que se destacan las sanitarias y fitosanitarias.
Busserau aseguró que Nakagawa "entiende perfectamente la posición de Francia en las negociaciones multilaterales". Por su parte, el funcionario japonés expresó su deseo de que Francia y Japón defiendan conjuntamente el tratamiento diferencial para los productos alimenticios en la reunión ministerial de San Petesburgo que se celebrará a mediados de junio.
Para completar el entendimiento, Nakagawa adelantó que a mediados del mes entrante Japón planea eliminar la prohibición al ingreso de aves- originada por el riesgo de la gripe aviar-, incluyendo el foie gras, atacado por organizaciones ambientalistas que denunciaron el sufrimiento del animal para obtener el producto