Saltar menúes de navegación e información institucional Teclas de acceso rápido Actualidad
Actualidad

Formosa y la productividad del yacaré

26/12/2005 16:46 hs

Gran parte de la población de 32.000 ejemplares de yacaré nacidos y criados en estos últimos tres años en predios del parque industrial de Formosa, ya está lista para su faenamiento y la exportación de carne y cuero. Se calcula que la tarea comenzará hacia finales de año o principios de 2006 cuando se complete el montaje de la planta frigorífica. Pero ya se carnearon algunos ejemplares que fueron destinados a la preparación de platos especiales elaborados por los integrantes de la Asociación de Profesionales de la Gastronomía de la República Argentina. Se trata de un proyecto que ha emprendido la firma Caimanes de Formosa SRL con fines de manejos sustentables y comerciales y fijando sus ojos en los mercados de EEUU, así como también de algunos países de la Unión Europea, entre ellos España e Italia y también Suecia y Noruega. Los ejemplares de yacaré ya han alcanzado 1,10 metros de longitud y un ancho de 30 centímetros, es decir la medida requerida por algunos clientes y el posterior congelamiento de la carne para su remisión a los centros consumidores así como la colocación de los cueros. Hay también en el país un naciente interés por la carne de yacaré, sobre todo para su consumición en hamburguesas, chupines, estofados, asados y otras variedades que resultaron una verdadera sorpresa en prestigiosos restaurantes de Buenos Aires. Los valores promedio que se pagan por kilogramos rondan los 10 dólares. Pero es la exportación lo que conforma el centro de la gestión empresaria de sus propietarios ya que es en el exigente mercado yanqui así como en el europeo donde el consumo va en aumento y el aprovechamiento es integral ya que además de las reses carneadas se envían los cueros, según el gusto del cliente. César Pérez, el encargado de la planta de caimanes de Formosa, revela que hay quienes los quieren terminados y otros crudos. El cuero de yacaré es de alto valor y se lo utiliza para la fabricación de carteras, billeteras, zapatos y botas. Pero no tiene solamente matices económicos este negocio de la firma Caimanes. También forma parte de un proyecto que preconiza el uso racional y sustentable del yacaré conjuntamente con organismos públicos nacionales e internacionales y en base a las normativas vigentes en la materia. La finalidad es la de poner límite a la alta presión que las especies silvestres soportaron, sobre todo, en las décadas del 50 al 80. A modo de ejemplo, vale señalar que en estos tres años de actividad empresarial, se han reintegrado a la naturaleza 3.000 ejemplares juveniles de yacaré a los que se sumarán casi 2.000 más en el presente ciclo 2005. El criadero instalado en el Parque Industrial demandó una inversión de 250.000 dólares para ejecutar esta propuesta de la que participan, asimismo, la Dirección de Fauna de la Provincia y el Grupo Especialista en Cocodrilos de la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza. Hace treinta y seis meses que está en funcionamiento y arrancó con un plantel de 4.000 animales. Uno de los socios de la firma, Eric Silberstein, revela que no es comercial solamente el objetivo que los anima. "También hemos devuelto el 10 por ciento de los animales a la naturaleza, como forma de asegurar la repoblación y el mantenimiento de la especie en la naturaleza, así como para crear una novedosa fuente laboral para los "baqueanos" que se encargan del acopio de los huevos en los humedales", afirma. El director de Fauna, Juan Carlos Orozco, explica que, aunque parezca mínima, esa cifra es significativa ya que si los nacimientos hubiesen ocurrido en los humedales naturales, donde habitualmente se establecen los nidales, sobreviviría solamente el 3 por ciento. Otro de los socios de Caimanes, Alejandro Larriera, admite que si no hay beneficio para los pobladores locales, no hay justificación teórica ni interés real por involucrarse en esta cuestión. "La idea -avanza- es que este programa no solamente funcione bien desde el punto de vista empresario, con la producción de carnes y cueros y la liberación de los animales, sino también que haya en el campo cada vez más gente interesada en cuidar a los yacaré, en aprender que los nidos tienen valor y que por eso hay que cuidar los adultos". Todo comienza con el monitoreo de los humedales, sobre todo las zonas de esteros cuando se detectan los nidos que contienen los huevos por parte de los baqueanos rurales, quienes cobran por ese concepto. Luego acuden a la zona funcionarios y técnicos de la Dirección de Fauna y de la firma involucrada quienes con un posicionador satelital toman el lugar exacto de los nidales, identificándolos uno por uno. Cuarenta y cinco o sesenta días después se procede a la cosecha de los huevos que son llevados a la planta del Parque Industrial para ser incubados. Fuente: La Mañana (Formosa)

Teclas de acceso