El contratista argentino requiere de una alternativa que le permita transitar sobre estas condiciones de suelo, evitando dejar huellas pronunciadas, pero manteniendo la capacidad de tracción y flotabilidad. Una de las alternativas más eficientes, pero aún muy costosa es la utilización de orugas de goma.
El tránsito de la maquinaria agrícola, en las condiciones de siembra directa Argentina, ahora encuentra una amenaza más. Al efecto de compactación de suelo efectuada por el paso de la maquinaria cada vez más pesada, ahora se le suma la necesidad de transitar sobre un suelo completamente anegado por efecto de las intensas lluvias y/o napas freáticas en superficie. Por tal motivo, el contratista argentino requiere de una alternativa que le permita transitar sobre estas condiciones de suelo, evitando dejar huellas pronunciadas, pero manteniendo la capacidad de tracción y flotabilidad.
Una de las alternativas más eficientes, pero aún muy costosa es la utilización de orugas de goma. Las orugas de goma son la expresión más avanzada para obtener el objetivo buscado, ya que pueden alcanzarse niveles de presión específica sobre el suelo muy bajos llevando a la mínima expresión el nivel de huellas (compactación) y expresando al máximo la flotabilidad sobre el suelo.
La incorporación de orugas de goma, en todos los equipos agrícolas, constituirá a mediano plazo un verdadero sistema integrado equipando cosechadoras, carros tolveros, pulverizadoras, fertilizadoras y sembradoras, lo que permitirá seguir utilizando equipos coherentes con el modelo productivo argentino, de gran tamaño y peso.
Las orugas proporcionan, por la mayor flotabilidad, un menor esfuerzo de rodadura (potencia necesaria para desplazarse - mayor cuanto más se hunde el equipo), lo que se traduce en una disminución en el consumo de combustible.
Fuente: INTA - Hernán Javier FERRARI, María Cecilia FERRARI, Federico Raul SANCHEZ, Gastón URRETS ZAVALIA, Mario Alberto BRAGACHINI
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